Columnistas


Superservicios en Girardot: ¡cámara! ¿Acción?

Superservicios en Girardot: ¡cámara! ¿Acción?

Sin restarle importancia a la llegada de la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios a Girardot, lo de su inauguración el lunes pasado (31.01.22) fue una sobreactuación, sin que aún se despeje la principal expectativa: que los miles de usuarios atropellados por la negligencia y arrogancia de varios de los empleados de las empresas de servicios públicos reciban solución a sus quejas y reclamaciones, con las que fácilmente quedaría entapetada media casi ciudad.

Y podría decirse, y con toda razón, que la expectativa está intacta porque hasta ahora hacen su arribo, con demasiado bullicio. Aunque a ciencia cierta no se sabe, porque desde las mesas de participación que se adelantaron el 17 y 18 de diciembre en el Coliseo El Centenario se viene diciendo que la Superservicios ya se encontraba atendiendo en el primer piso de la Alcaldía, lo que no dejó de causar extrañeza entre quienes recién se enteraban, precisamente porque prácticamente nadie lo sabía. Además, causa más extrañeza, porque el mismo lunes de la inauguración una fuente oficial me confirmó que aún no había claves para trabajar…entonces, ¿cómo hacían antes del alboroto?

Lo del anuncio de su llegada está bien. Pero todo el jolgorio vivido durante quince minutos, después de una espera de más de una hora, pudo haber esperado hasta cuando los girardoteños que empiecen a presentar sus quejas reciban una respuesta satisfactoria y ágil y se respire un ambiente de excelente servicio con soluciones reales a bordo.

Porque la noticia no puede ser su llegada, tardía, por cierto. La oficina de Prensa de la Alcaldía publicaba el día anterior que, «[…] este punto de atención se hizo realidad gracias a un compromiso que se consolidó con nuestro alcalde de Girardot […] en febrero de 2021». Tuvo que pasar prácticamente un año para que por fin la casi ciudad tenga una oficina en donde la gente pueda presentar sus quejas y reclamos.

Quejas y reclamos que cada vez que a ellos se refiere la personera municipal, usuarios, funcionarios o Concejales en las sesiones de control político, no dejan de mostrar su preocupación por el altísimo número de ellos presentado, en donde sin lugar a dudas el protagonista es Enel Codensa.

Tan es así, que la mesa de participación realizada el 18 de diciembre solamente tuvo como tema principal los reclamos de los ciudadanos hacia la empresa de energía eléctrica. Fue la «invitada especial».

El mismo día la personera durante su intervención mencionó que en el 2021 había recibido 348 quejas, de las cuales la mayoría eran contra esta empresa, en donde sobresalen el cobro excesivo del valor del servicio y la mala atención de sus representantes.

Hecho requeteconfirmado por las decenas de personas que en el Coliseo El Centenario expusieron sus casos, en donde la mayoría de las veces manifestaron no haber encontrado una solución a sus problemas. Fue reiterativo el tema de los cobros excesivos o abusivos, y la atención personalizada y especializada ofrecida por parte del celador de turno.

Pero no solamente cuentan las quince o veinte personas que afortunadamente ese día pudieron exponer su problemática, y tener el aliciente de recibir atención y una solución efectiva en cada caso. Están los cientos, los miles de usuarios que se quedaron sin asistir, bien porque ya no confían en el sistema implementado para presentar reclamos; porque no estaban informados (la información es incipiente y sectorizada); porque el horario no les facilitaba llegar hasta el punto de reunión, o por cualquier otra razón. Miles de personas se quedaron con la necesidad de reclamar por los cortes imprevistos, permanentes o intermitentes de fluido eléctrico, originando, dicen algunos, el daño de electrodomésticos que no reclaman porque «no quieren perder el tiempo».

¡Ah!, pero no se queda atrás la empresa Ser Ambiental con el pésimo servicio que ofrece a la casi ciudad. Girardoteños, ¿no se han percatado de que un tiempo para acá a Girardot la inunda la porquería? No era así dos años atrás. Pero de pronto, después del Aislamiento Preventivo Obligatorio que empezó a desaparecer progresivamente desde agosto del 2020, las calles permanecen inmundas y malolientes de una manera grotesca y ofensiva.

Ya llegará el momento de hablar extensamente sobre los contenedores encargados de afear el paisaje girardoteño. Aunque el propósito inicial de estos no era servir de receptores permanentes de basura, sobre todo en los sitios residenciales (así lo dijo el anterior gerente de la Empresa), permanecen repletos día y noche, rebosantes de desperdicios de toda clase, empeorando el entorno que ya de por sí es descuidado y desagradable.

Y para completar, varios de ellos que se encuentran destrozados continúan en uso, exóticamente decorados con kilos de basura que se escurre hasta el suelo, propiciando una imagen deplorable que se ha convertido en la escena obligada las 24 horas del día, casi que como atractivo turístico para los visitantes.

Pero, además, se escuchan denuncias en las redes sociales de vehículos que están dejando a su paso lixiviados sin que ninguna autoridad haga lo necesario para que esto no suceda, convirtiéndose en un hecho que amerita una atención especial por la connotación que tiene, prohibido en la normatividad nacional y que termina siendo un tema de salud pública.  

Seguramente que en los demás servicios (gas, acueducto y alcantarillado), también haya reclamaciones. Pero indudablemente energía eléctrica y aseo ameritan un trato súper de la Superservicios.

Para concluir, esperemos cómo avanzan las recepciones y resolución de los problemas presentados. Cómo se capacita al usuario para que aprenda a presentar sus denuncias, y que no se limite inútilmente a quejarse en la mesa del café o del costurero, porque la oficina de la Súper no alcanza a llegar hasta el ciudadano.

De nada servirá tanto beneplácito y vítores, si no se le enseña al ciudadano a hacer buen uso de ella, y a las empresas de servicios públicos domiciliarios a respetar a sus miles de usuarios, que es con ellos que se llenan los bolsillos.  

*Las opiniones plasmadas por los columnistas en ningún momento reflejan o comprometen la línea editorial ni el pensamiento de Plus Publicación.