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S.O.S. para un moribundo

S.O.S. para un moribundo

Buen día amables lectores, con pocas excepciones, la historia de cada municipio empieza a contarse a partir de su principal parque, donde normalmente se establecen la autoridad civil, eclesiástica, el comercio y una que otra vivienda.

Estos espacios son referentes en su organización, crecimiento y desarrollo económico. Difícilmente no son objetivos para conocer por parte de quienes llegan por primera vez a estos poblados.

Con Don Sancho a través de los años tuvimos la oportunidad de conocer lugares, que la posterioridad los convirtió en emblemáticos, gracias a su origen, embellecimiento y lugar de encuentro de vecinos, conocidos y forasteros.

En el caso particular de Girardot no nos cansamos de observar un buen número de fotografías que evidencian al antiguo PARQUE SUCRE, su belleza gracias a una variada e imponente arborización, cómodos espacios para el descanso y disfrute del entorno. Esos antiguos y conmovedores registros fotográficos, donde con nostalgia vemos la biblioteca que allí existió, el maravilloso e imponente obelisco, a todo lo anterior súmenle múltiples actividades que se realizaban, donde el comportamiento de los asistentes les permitía disfrutar con respeto y orden de los eventos.

Para terminar la mención en pasado, no olvidemos el excelente escenario (tarima) cuya estructura ofrecía condiciones acordes con las necesidades de producción y logística para las actividades que se programaban, «era uno de los mejores escenarios abiertos que existía en cientos de kilómetros a la redonda», pero que hace 18 años decidieron acabar con él de un solo tajo. Ustedes se pueden imaginar cuánto dinero ha costado el alquiler de tarima, sonido, luces, camerinos, etcétera, en los últimos 18 años.

Señor alcalde, por favor diseñe estrategias que permitan recuperar, el histórico Parque Bolívar, El Corazón de la Ciudad se está muriendo poco a poco, al parecer por un irreversible deterioro causado por la toma creciente, desproporcionada y antiestética que en el día a día la razón, los argumentos y propósitos que avalaron, refrendaron y apoyaron históricamente los Girardoteños.

El Parque Bolívar fue causa de arraigo, identidad, pertenencia, lugar de encuentro y de sosiego.

Señor alcalde, por favor, incluya en su Plan de Desarrollo la recuperación sin límites de porcentaje del Parque Bolívar.

Difícilmente volverá a ser lo que fue en las últimas décadas del siglo pasado, pero, por favor, oxigene a este moribundo. No somos apocalípticos, pero el optimismo se nos baja, de una manera tal, que lo pensamos dos veces para pasar por el parque, así vayamos para la Alcaldía a solicitar el recibo del impuesto predial.

*Las opiniones plasmadas por los columnistas en ningún momento reflejan o comprometen la línea editorial ni el pensamiento de Plus Publicación.