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En medio de altercados usuarios de Enel Codensa en Girardot presentaron sus quejas y reclamaciones por irregularidades en el servicio y mala atención al cliente

César Jiménez, asesor de servicios públicos que representa a la Alcaldía de Girardot, socializó ante los asistentes la queja denuncia que presentaron el pasado mes de marzo ante la superintendente de Servicios Públicos Domiciliarios de Colombia, Natasha Avendaño García. Y de la cual, según afirmó, «A la fecha no hemos recibido una respuesta de fondo de parte de la Superintendencia. […]».

En medio de altercados usuarios de Enel Codensa en Girardot presentaron sus quejas y reclamaciones por irregularidades en el servicio y  mala atención al cliente

Tres horas de duración tuvo la mesa de participación que se desarrolló ayer (17.12.21) en Girardot, en la cual varios usuarios presentaron sus quejas e inconformismos ante la empresa Enel Codensa, denunciando entre otros aspectos mal trato por parte de sus representantes, omisión al cumplimiento de fallos emitidos por la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios, o cobros desproporcionados e inexplicables ante situaciones puntuales.

La mesa estuvo liderada por Walter Romero Álvarez, director territorial de la Superservicio, con la asistencia de la abogada María Cielo Riveros Duarte, personera de Girardot, y el alcalde Francisco Lozano Sierra. Por su parte Marcela Espinosa y Mario Cárdenas como representantes de Enel Codensa fueron quienes recibieron los documentos y resolvieron algunas de las inquietudes de aproximadamente quince personas que reclamaban sus derechos.

La personera Riveros Duarte fue enfática en señalar el descontento de la ciudadanía con las diferentes empresas de servicio público que operan en el Municipio. Informó que a la fecha esta dependencia ha recibido 348 quejas de los usuarios. Refiriéndose a Enel Codensa confirmó que las quejas más frecuentes se presentan por el cobro excesivo en el valor del servicio y la mala atención de sus representantes.

Aprovechó la oportunidad para señalar  que en el barrio Acacias 2, hay 102 familias a los que la empresa Alcanos «no les ha prestado el servicio».

Según las estadísticas de la Personería, las quejas más frecuentes presentadas por la ciudadanía contra las empresas de servicios públicos domiciliarios en Girardot, corresponden a los cobros excesivos en los servicios de agua y luz, cortes constantes en el servicio de energía, deficiente atención por parte de los representantes de Enel Codensa, y mal servicio en la recolección de residuos sólidos por parte de la empresa Ser Ambiental.

Antes de escuchar a los usuarios asistentes, el director territorial Walter Romero realizó una pequeña introducción enumerando las diferentes etapas y posibilidades en el proceso de reclamación, afirmando que en varias ocasiones el usuario únicamente se queda con el derecho de petición, «sin hacer uso de otras herramientas que tienen los usuarios como es el recurso de reposición, recurso de apelación, recurso de queja, solicitud de silencio administrativo, interposición de peticiones frente a riesgos inminentes […]», o situaciones que pertenecen a otros entes como pueden ser el robo de tapas de alcantarillas o el robo de medidores, que son de orden penal.

QUEJA DENUNCIA POR PARTE DE LA ADMINISTRACIÓN MUNICIPAL

César Jiménez, asesor de servicios públicos que representa a la Alcaldía de Girardot, socializó ante los asistentes la queja denuncia que presentaron el pasado mes de marzo ante la superintendente de Servicios Públicos Domiciliarios de Colombia, Natasha Avendaño García. Y de la cual, según afirmó, «A la fecha no hemos recibido una respuesta de fondo de parte de la Superintendencia. […]».

Resaltó que la queja está basada en una serie de investigaciones, con documentos como elementos probatorios «para demostrar qué está pasando».

Entre los aspectos con mayor importancia enumeró la falta de la medición del consumo por parte de la empresa Enel Codensa, y el no retiro de medidores que «no sirven». A su vez solicitó «ordenar el no cobro de la facturación cuando no se mida por parte de Enel Codensa».

En cuanto a los subsidios que el Gobierno nacional ordenó aplicar en los estratos uno, dos y tres, Jiménez dijo que «vamos a demostrar que en varios periodos Codensa dejó de abonarle esos subsidios […]», como efectivamente sucedió.

Afirmó también que hay «violación al derecho de la defensa del usuario por parte de Codensa».  Basó esta afirmación en los procedimientos que incurren los «técnicos o las empresas que tienen los contratos de asistencia técnica con Codensa».

Dijo confirmar con las imágenes que presentó en la reunión, que ciertos contratistas cometen irregularidades en el momento de diligenciar el acta de inspección técnica. Entre las anomalías encontradas reportó que un contratista de Codensa firmó como testigo de una visita, al no encontrarse el usuario del predio presente; o la firma de un testigo inexistente, porque según el funcionario de la Alcaldía, en el momento de revisar las cámaras del sector se evidencia la presencia de los dos técnicos pero no de un tercero. Otro caso es en el que se realiza la inspección sin la presencia del usuario, sino con un menor de edad. Y aparece igualmente la firma de un testigo desconocido.

ENFRENTAMIENTOS ENTRE ALGUNOS ASISTENTES

Aunque la mesa de participación se desarrolló en términos generales con normalidad, algunos usuarios se exaltaron mientras denunciaban los presuntos atropellos de la empresa Enel Codensa. Además se presentaron dos confrontaciones que llamaron la atención.

La primera, cuando el alcalde Francisco Lozano empezaba a retirarse del recinto, un sector de los asistentes le reclamó respeto, prácticamente exigiéndole que permaneciera presente en la reunión. Lozano se dirigió  hasta donde se encontraba el grupo que lo increpaba y les explicó las razones de su retiro, no sin antes recordarles el interés de la Administración por acompañarlos y ser garante de sus derechos.

Otro hecho bochornoso se presentó cuando el concejal Julián Huertas hizo uso de la palabra durante aproximadamente cinco minutos, originando la protesta de algunos asistentes que estaban esperando hora y media para poder exponer y denunciar sus problemas. En el mismo momento se presentó un enfrentamiento personal entre Huertas y el veedor Sergio Santos.

Ninguno de los dos hechos pasó a mayores.