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Lozano, ¿el alcalde de Narnia?

En la ficción, Narnia es una tierra encantadora en la que viven criaturas como monstruos, faunos, enanos, gigantes, centauros, quienes con la magia que los pinta su creador se llenan de fantasía para introducirnos en un mundo inimaginado.
En la realidad del alcalde Lozano, Girardot es una ciudad próspera, la cual, al terminar su periodo de gobierno de cuatro años, «muchos desearían tener».
Exactamente estas fueron sus palabras en una entrevista que entregó la semana anterior en Guadalajara de Buga al periodista de RCN, Rubén Darío Cobo Hernández. El motivo principal de la conversación trató sobre la sensacional plataforma tecnológica que fue a conocer hasta el Valle del Cauca, porque «[…] es la plataforma que necesita Girardot para su desarrollo», ya que logrará su «sostenibilidad financiera».
Aunque el tema principal de mi columna no es precisamente sobre esta herramienta tecnológica, sí es importante saber, primero, si el nuevo juguete tiene costo económico para la casi ciudad; y segundo, sería pertinente conocer técnicamente de qué manera este recurso tecnológico garantizaría ipso facto, sin preámbulos, la tan anhelada sostenibilidad financiera.
Hay que decir que, si la plataforma no tiene un costo económico para el Municipio, vaya y venga, que siga con su embeleco. Pero en caso contrario, habría que preguntarle por qué no la negocia de manera gratuita con una entidad bancaria en contraprestación por manejar saldos importantes en sus cuentas. O según información de una fuente de alta credibilidad, ¿por qué no aceptó la plataforma que le ofreciera en algún momento una prestigiosa entidad especializada en banca empresarial?
Pero bien, dejemos esta discusión para el momento en que oficialmente se informe si hay un costo por su adquisición. Porque es que llama más la atención las declaraciones que el alcalde Lozano entregó en esa misma entrevista diciendo de manera explícita que su gestión ha sido «excelente».
Pero para llegar a esta autoevaluación, como la llamó el periodista Cobo Hernández, existieron aseveraciones del alcalde que obnubilarían a cualquier ciudadano ansioso por vivir en una ciudad decente.
Puntualmente, y aprovechando que se encontraba a unos 308 kilómetros de la sufrida casi ciudad, se atrevió a decir que al final de su gobierno dejará «Un municipio con tecnología; un municipio organizado, ordenado; un municipio con recursos, un municipio con empresa a nivel nacional para que siga catapultándose hacia el futuro, un municipio con vías, con infraestructura, un municipio que muchos desearían tener […]».
Empecemos entonces: si la tecnología que dice dejar, es la plataforma que piensa adquirir a siete meses de marcharse, pues realmente lo cogió la noche. Ahora, si se revisan virtualmente las diferentes páginas institucionales de la Administración, no son las más amigables que digamos. O están desactualizadas, como por ejemplo encontrar aún a Lizeth Johana Suárez Piraquive como secretaria de Salud, cuando hace más de mes y medio que no pertenece al gabinete municipal.
Como director general del Instituto Municipal de Turismo, Cultura y Fomento (IMTCF) continúa Víctor Andrés Torres Vargas, quien también hace más de mes y medio no pertenece a esa institución luego de hacer graves denuncias sobre su funcionamiento.
Dice dejar un municipio con recursos. Después de haberlo endeudado con un empréstito de $37 640 millones en los últimos trece meses, y créditos de tesorería que al parecer superan los $10 000 millones, con un altísimo índice en contratos de prestación de servicios, ¿campante y orondo afirma que entrega una alcaldía con recursos?
Habla de una empresa a nivel nacional que continuará catapultándose hacia el futuro. No queda claro si la prodigiosa empresa de la que habla es aquella Sociedad de Economía Mixta que se creó recientemente para acomodar todo el cuento del catastro multipropósito, y a la que hay que entregarle el 12.7% del recaudo del impuesto Predial, o si por el contrario se refiere a Ser Regionales que sigue de tumbo en tumbo.
Esta última, a la que el exdirector del IMTCF enviara el 27 de enero de 2023 un requerimiento de pago por valor de $498 634 761, «[…] correspondientes a las cuotas del Acuerdo de pago de referencia, el valor no pagado a la fecha de hoy del impuesto de degüello de ganado mayor y servicio de pesaje para el año 2021, lo dejado de pagar para la vigencia del 2022 y los intereses moratorios sobre cada valor que dejó de pagar». Pregunto, ¿cuál es la empresa a nivel nacional que se catapulta?
Y de vías ni hablar. Un tema agotado, no porque se haya solucionado, sino por el contrario, porque a pesar de los emparchados que se vienen realizando, las obras grandes en donde se deben invertir $19 000 millones ($4000 del empréstito y $15 000 de la Gobernación de Cundinamarca) no empiezan. Explicaciones vienen, disculpas van, pero las vías más afectadas no comienzan a repararse; y cuando se reparen, no representarán ni siquiera el treinta por ciento del total de la malla vial deteriorada.
¿Quiere que hablemos de infraestructura? Empecemos con el Sacúdete, que, desde el 9 de diciembre de 2021, fecha en la que colocó la primera piedra, al parecer no ha llegado ni siquiera al cuarenta por ciento de la obra. Un proyecto cercano a los $12 000 millones que aún no beneficia a un solo joven girardoteño.
Continuemos con otro meganombre, el megacolegio ubicado en Valle del Sol. El 13 de mayo de 2022 el gobernador de Cundinamarca anunció la entrega de tan magna obra, que beneficiaría, según Lozano, «[…] a 960 estudiantes de primaria y bachillerato y 300 niños y niñas de 0 a 5 años». ¡De tan bueno aún no dan tanto!
¿O hablamos del lamentable estado en el que se encuentran las instituciones educativas de Girardot, que de acuerdo con declaraciones del actual secretario de Educación a Plus Publicación, recuperar toda su estructura puede costar $20 000 millones de pesos?
Aunque también es posible referirnos a la situación crítica en la que se encuentra la Casa de la Cultura, el Teatro Cultural o las tres tristes bibliotecas (San Lorenzo, La Esperanza y El Diamante), a las que el Banco de la República sin querer, las reemplaza, disimulando sus carencias en libros y en infraestructura.
No, señor Lozano, uno de los valores que un buen gobernante debe exhibir es honestidad y transparencia para con sus gobernados. Y salir a decir en latitudes en donde no conocen la realidad de la casi ciudad ni su gestión durante estos 38 meses, situaciones que no son ciertas, no es serio, ni responsable, ni honesto, ni respetuoso con los ciudadanos.
En la Narnia fantástica, la Bruja Blanca la convirtió en un mundo de invierno eterno. ¿Cuándo acabará el invierno que paraliza, que detiene, que atasca, que atrasa al municipio de Girardot?
*Las opiniones plasmadas por los columnistas en ningún momento reflejan o comprometen la línea editorial ni el pensamiento de Plus Publicación.