Columnistas


El paro no para, se fortalece

El paro no para, se fortalece

Ante un gobierno autoritario, insensible e inhumano, de tintes dictatoriales, las movilizaciones re-iniciadas el pasado 28 de abril, se han fortalecido y resisten a nivel nacional con amplia participación de todos los sectores sociales, sindicales, campesinos, estudiantiles, indigenas, afros, amas de casa, comunidades educativas y en general todo el pueblo colombiano, que de manera pacífica pero contundente rechaza el modelo económico y político del gobierno de Duque.

El poder soberano, la movilización y la lucha organizada del pueblo cansado de no ser tenido en cuenta con políticas públicas reales, permite en primera instancia que se retire el 2 de mayo, el proyecto de reforma tributaria y en segunda instancia, la renuncia del Ministro de hacienda Carrasquilla. Pero eso no es suficiente, el pueblo ha abierto sus ojos y la exigencia es el hundimiento de la misma, porque en nada soluciona este tipo de proyectos la profunda crisis socioeconómica que vive el país en medio de una pandemia pésimamente manejada.

Pero el paquetazo del gobierno Duque, no incluye solo la nefasta reforma tributaria, propia de un gobierno neoliberal, que representa los intereses de la derecha, del gran capital, de las mafias que se han incrustado en el poder, con mentiras y sembrando el terror mediante masacres, asesinatos selectivos de líderes sociales, estigmatización a la eduación pública y destrozando los acuerdos de paz, así como a la JEP.  Aquí se exige también el hundimiento del Proyecto de Ley 010, que profundiza aún más, la  crisis de la salud para el pueblo colombiano, así mismo debe derogarse el decreto 1174 de agosto de 2020, que arrebata derechos laborales y pensionales para las y los trabajadores.

Tristemente, el modelo de salud que hoy padecemos producto de la Ley 100 de 1993 de la cual fue ponente Alvaro Uribe en su momento, se financia con recursos públicos, es decir, de los aportes de los trabajadores y de los impuestos que todos pagamos. La Ley permite que las EPS se apropian de los recursos del Estado, para enriquecerse, construyen clinicas con los recursos de todos y luego niegan  la atención en salud que los pacientes requieren. Son más de 40 billones de pesos anuales de los colombianos que van a parar a sus arcas, pasando primero por el sistema financiero que les recauda esos recursos y que se queda con los rendimientos que se generan, sino, que nos digan a dónde van a parar esos rendimientos financieros que los bancos logran con esos cuantiosos dineros.

La ley 100 le dio origen a un negocio muy rentable, que además ha permitido y sigue permitiendo miles de muertes evitables, antes y durante la pandemia, si se realizaran los procedimientos médicos a tiempo y se implementara la medicina preventiva en la que se niegan a invertir. No en vano son alrededor de 220 mil tutelas al año y cientos de miles de quejas por falta de atención por parte de las EPS a sus afiliados y no pasa nada, porque tienen gran poder político y económico que les permite evadir responsabilidades y vulnerar los derechos, mientras crecen sus ganancias.

El proyecto de ley 010, profundizará el negocio, permitirá seguir negando servicios y aumentar así, las ganancias de los mercaderes de la salud. Con este proyeto se sepulta la red pública hospitalaria que queda en el país,  mediante la asfixia económica, fusiones y liquidaciones. El gobierno se niega a aceptar que la red pública hospitalaria es la columna vertebral para garantizar el derecho a la salud de la mayoría de los colombianos en todos los rincones del país, como de hecho lo han demostrado  países como Canadá e Inglaterra. 

Estos nombres hay que tenerlos presentes, Ministros de salud como Alejandro Gaviria Uribe, durante el gobierno de Juan Manuel Santos y Fernando Ruiz Gómez, duante el gobierno de Duque, y cuota del partido  Cambio Radical, se han prestado junto a una bancada en el congreso que legisla contra el pueblo, para impedir una verdadera reforma estatutaria a la salud que permita acceso en igualdad de condiciones para todos, haciendole el juego al negocio de las EPS.

Por estas y muchas razones,  "si el pueblo sale a protestar en medio de una pandemia, es porque el gobierno es más peligroso que el virus". Duque y su gobierno es responsable de lo que está sucediendo en el país y debe parar ya los atropellos y la violencia contra los manifestantes. La pobreza, el hambre y el inconformismo  ha sacado a la gente a las calles a manifestarse pacíficamente, no pueden ser reprimidos con violencia, se requieren soluciones no militarización.

¡¡¡¡Viva la justa lucha de pueblo colombiano!!!!

*Las opiniones plasmadas por los columnistas en ningún momento reflejan o comprometen la línea editorial ni el pensamiento de Plus Publicación.