Columnistas


Cuarentena, otro problema para la salud mental

Cuarentena, otro problema para la salud mental

Estamos conscientes de que hemos venido presenciando situaciones complejas en la sociedad, en ocasiones pasadas me cuestionaba frente a las manifestaciones sociales y cómo pueden perjudicar la salud mental, ahora, el panorama es mucho más caótico, en meses pasados se salía a la calle para combatir, ahora, lo hacemos encerrados, la llegada del COVID-19.

Qué difícil situación, la cifra de contagiados día a día aumenta y por lo que se ha visto en Colombia, muchos lugares no colaboran con la emergencia, actúan como si esto no tuviera graves consecuencias; entre tanta información saturada sentí que la angustia carcome más fuerte en la mente, las normas, el encierro, los informes, incluso, plataformas de entretenimiento saturadas de angustia ¿Dónde están las buenas noticias?

Es muy importante estar al tanto, hacer uso de los cuidados para no perjudicar y no perjudicarnos, pero sin dudarlo, esto está ocasionando daños en nuestra salud mental, y para estos largos períodos en casa es mejor tomar consejos psicológicos para poder sobrellevar la crisis; no nos saturemos de sobre información, todo esto puede generar en nosotros más angustia, optemos por encontrar un horario adecuado para informarnos y así evitar la ansiedad, mantengamos una rutina diaria, actividades para realizar previamente, día a día planear nuestros quehaceres.  Es momento de observar hacia dentro, aprovechemos el tiempo para nosotros.

Entiendo perfectamente la situación del ser humano que no está pasando por un buen momento frente a su situación emocional, por ende, la cuarentena puede ser un factor que aumente los rangos de depresión en la sociedad; atender, apoyar, comprender ante  los más mínimos rasgos de una persona que no se siente equilibrada es un acto de valores.

Algunas personas no son culpables de sus padecimientos, si conocemos a alguien, si convivimos con alguien, manifestar el apoyo no está demás, recordemos hasta dónde un mal estado de nuestra salud mental puede llegar.

Incluso, estos cambios radicales pueden desencadenar en personas que no han presentado cuadros depresivos altos niveles de estrés, soledad, tristeza y ansiedad, las personas altamente productivas pueden desesperarse en la cuarentena; quise resaltar en el artículo este tema ya que pienso que es fundamental prepararnos psicológicamente para afrontar los futuros días de aislamiento, si se logran sobrellevar estos factores, que posiblemente son novedosos para estas personas, es relevante optar por incrementar el positivismo. Podemos invertir nuestro tiempo para reflexionar y replantearnos diferentes situaciones vivenciales, aprender de lo que teníamos y como lo disfrutamos.

No se trata de separar a las personas depresivas y las que no, se trata de entender cada caso, la manera en que afrontamos las situaciones no se desarrollan de la misma manera, puesto que detrás de cada ser humano puede haber o un trastorno, un duelo, una ruptura o un aislamiento por una pandemia.  Otros seres humanos puede que estén enfrentándose a las dos situaciones, cosa que aumenta una enfermedad silenciosa. Seamos conscientes de que la desesperación no puede ser nuestra fiel compañera.

*Las opiniones plasmadas por los columnistas en ningún momento reflejan o comprometen la línea editorial ni el pensamiento de Plus Publicación.