Columnistas
Medidas impopulares pero necesarias
En un sector de la comunidad no ha sido bien visto el decreto expedido por el alcalde César Fabián Villalba Acevedo, restringiendo el tránsito de motocicletas antes, durante y después de finalizados los partidos que la Selección Colombia de fútbol dispute en la Copa América 2019.
Por supuesto que no voy a hacer de escudero del alcalde de Girardot, no es mi estilo y él no me necesita. Pero sí debo tener la claridad suficiente, de acuerdo a hechos reales y no ficticios, de las circunstancias que deben tenerse en cuenta para semejante medida.
La primera, es que la historia ya nos ha demostrado que el comportamiento de algunos sectores de la casi ciudad no ha sido el más racional en épocas anteriores. Cercanos a la Copa Mundo, e incluso participando en ella, ocurrieron desmanes que originaron que en su momento las clínicas y hospitales de Girardot debieran atender de urgencia a quienes llegaron lesionados debido a riñas o a accidentes ocurridos dentro de las caravanas bulliciosas y ofensivas que celebraban el triunfo o clasificación de la Selección. ¿Acaso olvidamos el número de heridos en aquella época? Lejana, sí, pero cierta.
Amarrado al tema anterior, y nunca de menor importancia, está el reciente cierre de la Nueva Clínica San Sebastián. El problema no termina con la clausura de ella; por el contrario, comienza desde el momento mismo en que en Girardot hay menos camas, menos UCI, menos servicios especializados, menos salas de cirugía.
Con una institución de salud menos, de semejante calado, sería desproporcionado y hasta irresponsable permitir vía libre a comportamientos que puedan desembocar en desórdenes, no por el triunfo del onceno colombiano, sino por la irracionalidad y vandalismo de algunos que ya han escrito sus historias en épocas anteriores.
Si, ya sé que entonces salen a flote todas las razones en donde se argumenta el libre tránsito, el derecho de movilizarme en la motocicleta de mi propiedad, etcétera, etcétera. Pero es que también le cabe a la principal autoridad del municipio sopesar, valorar y ponderar los pro y los contra de cada una de las alternativas que se presentan ante esta situación particular.
No son de hoy las exageraciones ocurridas en el pasado; no es el alcalde el responsable de que unos cuántos no sepan celebrar con respeto y responsabilidad.
Y si la medida no se adoptara, y se presentaran en desbandadas accidentes automovilísticos, riñas con heridos y muertos, ¿no sería también el alcalde el responsable?
Medidas impopulares como estas las acompaño sin ninguna cercanía diferente al alcalde, sino la de entender la situación de salud pública que se presenta en el momento, y que no puede pasarse por alto como si aquí no estuviera ocurriendo nada.
Cuando algunos entiendan que el deporte no pasa de ser una diversión y un motivo para celebrar sanamente, seguramente las medidas impopulares que se toman hoy en día desaparezcan y no se analicen las restricciones desde el interés personal de cada quien, sino desde lo que beneficia a la comunidad en general.
*Las opiniones plasmadas por los columnistas en ningún momento reflejan o comprometen la línea editorial ni el pensamiento de Plus Publicación.
Y si la medida no se adoptara, y se presentaran en desbandadas accidentes automovilísticos, riñas con heridos y muertos, ¿no sería también el alcalde el responsable?