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Demasiado humo y pocas verdades

Demasiado humo y pocas verdades

Si algo es inadmisible, y sobre todo cuando se trata de un funcionario público, y más, cuando se habla de aspectos que tienen directa relación con la vida humana, es insultar la inteligencia de las personas.

Hago esta pequeña reflexión para referirme a lo sucedido en la noche del pasado lunes (11.09.2023), cuando una conflagración acabó con varias casas ubicadas en el barrio La Estación de Girardot (calle 16 con carrera 20).

A pesar de que las imágenes de quienes transmitieron en vivo lo que ocurría develaron la ineficiencia de las máquinas, el número insuficiente de bomberos, la falta de protocolos de seguridad para acordonar el área, la ausencia de brigadistas, las declaraciones de la directora de Prodesarrollo, ingeniera Yuri Catherine Aguilera Abril, daban a entender que nos encontrábamos en el mejor escenario de un cuento infantil de los Hermanos Grimm, a pesar de que para poder extinguir el fuego de una pequeña casa fue necesario pedir auxilio a los bomberos de Melgar, Tocaima, Carmen de Apicalá y Flandes, los que según ella, «ya arrancaron hace rato, pero pues, entenderán que no están cerca…», como lo dijo, iluminada por el fuego que por algún milagro no consumió la manzana completa.

Desde el 19 de septiembre de 2022, va a hacer un año, voceros del Cuerpo de Bomberos Oficiales de Girardot anunciaron a los girardoteños sobre un cese parcial de actividades porque los compromisos adquiridos por el anterior director de Prodesarrollo y el alcalde Lozano no se habían cumplido, advirtiendo por ejemplo, «para nadie es un secreto el déficit de capacidad de respuesta operativa que tiene el Cuerpo Oficial de Bomberos, ya que en la actualidad contamos con un solo vehículo de extinción de incendios en funcionamiento, pero no está en óptimas condiciones».

A hoy, no muchas cosas han cambiado, aunque la nueva directora se empeñe en desmentir las evidencias, que como las del lunes en la noche, quedaron registradas para permitir demostrar quién dice la verdad.

Una fuente muy cercana al Cuerpo nos informó, por ejemplo, que la máquina número 10, que llegó a la conflagración, «tiene una fuga de aire»; asegura que cuando se enciende la máquina hay «que esperar un tiempo para que el sistema de aire arranque»; explica que el aire libera los frenos, por tal razón también es peligroso cuando transita porque los frenos también funcionan con aire.

De la máquina número 11, que deducimos es a la que la ingeniera Yuri se refirió públicamente que se encuentra en «mantenimiento preventivo», la misma fuente confirmó que hace aproximadamente un mes se encuentra en mantenimiento correctivo. Afirma que tiene el tanque suelto, presenta problemas en los frenos y tiene inconvenientes con la bomba del agua.

En cuanto a los equipos de protección señaló que de los cuatro bomberos que se encontraban de turno la noche del lunes, «uno de ellos no tiene traje de aproximación», que como se entiende, permite un máximo acercamiento del bombero al fuego. Versiones que es importante que la directora de Prodesarrollo desmienta o confirme a la opinión pública.  

Hace más de treinta años el único cuerpo de bomberos que provocaba envidia de la buena a los girardoteños era el de El Espinal; unas máquinas imponentes de color verde biche ̶ dirían las viejitas ̶, parqueadas cerca a las oficinas de la alcaldía municipal. Pero hoy, solicitar apoyo a municipios como el Carmen de Apicalá, Melgar o Flandes en lugar de ser vergonzoso, por lo que representaba el Cuerpo de Bomberos de Girardot décadas atrás, es una demostración de gestión y gerencia que hay que aplaudir.

La comunidad girardoteña, los comerciantes, concejales, líderes políticos y comunales, los alcaldes de turno, no han prestado atención de que la casi ciudad se encuentra amenazada por una bomba de tiempo que en cualquier momento puede estallar si no se adoptan las medidas adecuadas, provocando una tragedia que hasta la saciedad se ha advertido.

Porque hay que decirlo, con respeto, pero claramente, si al Cuerpo de Bomberos Oficiales de Girardot le quedó grande extinguir el fuego de una casa pequeña, por la insuficiencia de sus máquinas, más no por la valentía de sus hombres, ¿cómo será apagando el fuego en un edificio de cinco pisos o en una urbanización, de las tantas que hay en la casi ciudad?

Y aún así, las directivas de Prodesarrollo quieren engatusar a la ciudadanía con un carrito de bomberos donado por Japón, modelo 2007. Claro está, la gran noticia era, es, y seguramente será, que el cuerpo de Bomberos de Girardot recibirá para reforzar su parque automotor y mejorar su capacidad para extinguir incendios forestales y estructurales, un carrito de bomberos sin tanque de agua.

Que nadie tenga mañana de qué arrepentirse.

*Las opiniones plasmadas por los columnistas en ningún momento reflejan o comprometen la línea editorial ni el pensamiento de Plus Publicación.