La promesa de gobernar los nunca, de los que no han mamado de la teta del Estado, ha sido una quimera, ha sido lo contrario: está gobernando con los que siempre han mamado de la teta del Estado.
El lunes 31 de agosto a las 7:48 de la mañana, Ismael Contreras me comunicó que Norma Lucía Lozano González había fallecido la noche anterior. Escribo estas líneas para honrar la memoria de una mujer digna, admirable e imponente por todo lo que alcanzó, caracterizada por su humildad, modestia y discreción en todas sus acciones.
Sordos los que no escuchan, tramposos y bobos los que escuchando se hacen los sordos, hipoacúsicos o sordos los que escuchaban antes del desorden. Sordos por antojo, por pereza, por ignorancia, a la fuerza… ¡sordos todos!