Salud
Hospital Federico Lleras Acosta pasa de intervención forzosas a vigilancia especial
Fueron cuatro años durante los cuales el Federico Lleras Acosta estuvo sometido a una intervención forzosa, que se dio debido a que en la época (2014), «tenía cerrados más de la mitad de los servicios ofertados» y «presentaba serias debilidades en la prestación del servicio y seguridad del paciente».
El Hospital Federico Lleras Acosta de Ibagué fue retornado al departamento del Tolima por la Superintendencia Nacional de Salud, sin significar ello que no continúe tras la vigilancia de la Superintendencia Nacional de Salud.
Se trata de una vigilancia especial que comienza a operar sobre el Federico Lleras Acosta tras haber finalizado la intervención forzosa que sobre el mismo ejercía la Supersalud.
El pasado viernes 2 de agosto el organismo de control hizo entrega al departamento del centro asistencial, el cual señala la Supersalud, se encuentra «recuperado y operando al 100%».
La vigilancia especial será ejercida como medida preventiva durante dieciocho meses, para lo que la Superintendencia ha designado un contralor que tendrá como función especial vigilar que se mantengan y mejoren los resultados logrados en el centro asistencial.
Fueron cuatro años durante los cuales el Federico Lleras Acosta estuvo sometido a una intervención forzosa, que se dio debido a que en la época (2014), «tenía cerrados más de la mitad de los servicios ofertados» y «presentaba serias debilidades en la prestación del servicio y seguridad del paciente».
El «desabastecimiento generalizado de insumos y medicamentos», el «incremento en los costos de personal y baja productividad», lo que ponía en «riesgo la vida de los usuarios atendidos», fueron igualmente factores determinantes que llevaron al ente de control a su forzosa intervención.
El acto oficial de devolución del hospital estuvo presidido por el superintendente nacional de salud, Fabio Aristizábal Ángel, quien señaló que el centro se devuelve con un total de «77 servicios operando al 100%». Hacen parte de esos servicios: «diagnóstico cardiovascular, endoscopia digestiva, obstetricia, laboratorio clínico, quimioterapia, radiología e imágenes diagnosticas».
Son 268 camas las que el departamento recibe «habilitadas y funcionando», 179 de ellas para hospitalización, 89 para Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), y un servicio de urgencias «con capacidad para 48 camillas y de expansión para 120 usuarios».
En lo que tiene que ver con la cantidad de usuarios que mensualmente atiende el centro asistencial, Aristizábal Ángel precisa que de 7000 usuarios se pasó a 11 000, lo que genera mayores ingresos económicos, incrementándose la facturación promedio mensual en un 54%; pasando de $7512 millones mensuales a $11 554 millones.
Los costos y gastos operacionales «fueron del 18%, optimizando el costo de operación que pasó de $9134 a $7750 millones».
Otros logros alcanzados durante la intervención forzosa tienen que ver con la nómina de los trabajadores y el reconocimiento de honorarios, con los que se está al día.
En materia de infraestructura el informe indica que fueron remodeladas las salas de cirugía, hospitalización y urgencias, y que se adecuaron las de tomografía axial computarizada, espera y hospitalización, la unidad de obstetricia y los bancos de leche y sangre. Se suman el servicio de aféresis y la habilitación de dos salas de partos y tres quirófanos más.
Al hacer referencia a los servicios el reporte da a conocer que fueron dotados los de radioterapia y se deja proyectado el de hemodinamia, que se encuentra viabilizado «a la espera de financiación del departamento».
Los avances en lo jurídico hacen parte del informe de interventoría. En esta materia «se redujo el número de procesos jurídicos en contra del hospital y las demandas con probabilidad de perdida se bajaron en un 71%».
Así mismo se encuentran 267 procesos en curso contra el hospital, que pueden ascender a los $124 000 millones; sin embargo, precisa la Supersalud, «teniendo como base el estudio realizado por la intervención, se pudo establecer que la cifra real de estas pretensiones asciende a los $74 000 millones».
El departamento recibe el hospital con una cartera que se aproxima a los $142 000 millones, que deberá continuar recuperándose.
Imagen de Silas Camargo Silão en Pixabay