Medioambiente
Dos mil árboles sembrados por la CAR murieron por las altas temperaturas
Aunque la labor se realizó en época de lluvia, las altas temperaturas que llegaron sin ser esperadas llevaron a que las especies nativas plantadas comenzaran a secarse, quedando 4000 de las 6000 plantadas, «lo que significa una mortandad bastante alta».
«Lastimosamente el verano se nos metió, incluso ha hecho más calor de lo que se venía teniendo como normal», señaló a Plus Publicación el director de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), Oficina Alto Magdalena, Juan Carlos Escobar Cristancho, al explicar las razones por las que 2000 árboles sembrados por la entidad ambiental «no prendieron».
Aunque la labor se realizó en época de lluvia, las altas temperaturas que llegaron sin ser esperadas llevaron a que las especies nativas plantadas comenzaran a secarse, quedando 4000 de las 6000 plantadas, «lo que significa una mortandad bastante alta».
Dejar 70 000 árboles sembrados era la meta a cumplir antes de terminar su gestión el próximo 31 de diciembre, afirmó a Plus Publicación Escobar Cristancho, al señalar que para lograrlo esperaba terminar el primer periodo de lluvias con 30 000, y los restantes 40 000 en los meses de octubre y noviembre, con la segunda temporada de lluvias.
«Nos vamos a ver a gatas para cumplir lo que teníamos proyectado en cuanto a siembra de árboles en la zona, y ya este diciembre se nos acaba el periodo», dijo con un dejo de tristeza, agregando que se está a la espera de nuevas lluvias anunciadas para estos días por el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM).
De no llegar esas precipitaciones, la siembra que se tenía programada deberá posponerse para el mes de octubre, y concentrar la atención en los 4000 árboles que siguen en pie, ya que de continuar el verano « lo más probable es que también esos mueran […]». Para evitarlo se están buscando alternativas para un bombeo que garantice su subsistencia, aprovechando que la siembra se realizó con un sistema granular que permite el almacenamiento de agua.
Lo que se quiere con este proyecto es generar bosques, explicó. Esto exige contar con grandes extensiones de terreno como las que se han conseguido en los municipios de Nariño, Guataquí, Beltrán y Girardot, este último en menor cantidad.
De ver frustrada su meta, la esperanza que le queda es que «el nuevo director continúe con ese entusiasmo y con esas ganas de seguir contribuyendo con estas siembras».
Escobar Cristancho recordó que la entidad ambiental en Girardot recibió hace unas semanas 5000 árboles frutales para donar a las personas que así lo requieran.
De esa cantidad ya han sido entregados cerca de 1200, quedando aun una cantidad importante para obsequiar a quienes se acerquen a las oficinas de la CAR, ubicadas en el barrio Granada de Girardot.