Medioambiente
Denunciar la caza y el tráfico de las águilas curesmeras pide Cortolima
Hasta 108 meses de prisión y multas de hasta 35 000 salarios mínimos legales vigentes (S.M.L.V.) es la sanción que impone el Código Penal a quienes se les compruebe estar atentando contra la vida de esta especie mediante la caza, y tráfico de estos animales, según funcionarios de Cortolima.
Mediante campañas educativas y de concienciación la Corporación Autónoma Regional del Tolima (CORTOLIMA), avanza en protección de las águilas cuaresmeras, tradicionalmente cazadas para ser consumidas durante la Semana Santa.
El trabajo se realiza de manera conjunta con la Policía y el Ejército Nacional buscando que durante esta época del año que llegan procedentes de Estados Unidos y Canadá al Cañón del Combeima, Mariquita y Lérida, en el departamento del Tolima, no sean cazadas.
La especie ingresa por el Cañón de las Hermosas, en el municipio de Chaparral, para proseguir hasta llegar al Cañón del Combeima en la capital tolimense, sector en el que descansan para continuar su recorrido cruzando la cordillera de los Andes, por los departamentos de Caldas y Quindío, según lo explican funcionarios de la entidad ambiental.
«Hemos hecho presencia en el sector de Llanitos por las diferentes denuncias que ha realizado la comunidad acerca de las personas que están cazando las águilas cuaresmeras. Por esto, hemos coordinado con la Policía una visita predio a predio en el sector donde se han presentado las denuncias, pues sabemos que se escuchan disparos en horas de la noche», señaló el subdirector de Calidad Ambiental de Cortolima, Rodrigo Herrera.
Las primeras capturas resultado de esas denuncias y de los operativos realizados por las autoridades se produjeron finalizando el mes de marzo en la vereda Cay, parte alta, en donde a tres hombres, dos de ellos menores de edad, se les halló en su poder tres escopetas de fisto y dos águilas cuaresmeras que habían cazado.
Hasta 108 meses de prisión y multas de hasta 35 000 salarios mínimos legales vigentes (S.M.L.V.) es la sanción que impone el Código Penal a quienes se les compruebe estar atentando contra la vida de esta especie mediante la caza, y tráfico de estos animales, según funcionarios de Cortolima.
En su tarea por la protección y preservación de las diferentes especies de la fauna silvestre, Cortolima hizo así mismo un llamado a la comunidad para también proteger animales como serpientes y zarigüeyas, entre otros, los que ante la baja presencia de personas en las calles, originada por el aislamiento preventivo obligatorio, han salido a las áreas urbanas.
Se le pide a la comunidad no atacarlas y en lo posible ahuyentarlas para que se aparten hacia sus hábitats y proteger de esta manera sus vidas.
De otro lado persiste la restricción del ingreso a áreas protegidas de quienes practican el ecoturismo; recordó la directora general de la entidad, Olga Lucía Alfonso Lannini, al informar que ese acceso no puede hacerse a las 282 740 hectáreas que tiene el departamento en el Registro Único Nacional de Áreas Protegidas (RUNAP), ubicadas en tres parques nacionales naturales, tres parques naturales regionales, un distrito de conservación de suelos, una estrategia complementaria, 27 reservas forestales protectoras regionales y 16 reservas naturales.
La comunidad puede hacer sus denuncias y entregar la información que permita la captura de los cazadores llamando al número celular 318 632 2529.
Fuente: Corporación Autónoma Regional del Tolima (CORTOLIMA).