Medioambiente
¡Cuidado!, no coma babilla por bagre en esta Semana Santa
Una de esas especies es la babilla, reptil que corresponde al nombre de Caimán crocodilus, conocido también como cachirre o babo. Su carne es vendida « […] como carne de bagre o pescado salado […]», expresó Andrés Rymel Acosta, curador de la colección biológica de herpetología del Instituto Humboldt.
Ante la proximidad de la Semana Santa el Instituto Humboldt ha elevado una alerta por las especies que en Colombia se ven más amenazadas durante estos siete días y la época de cuaresma que le antecede.
Una de esas especies es la babilla, reptil que corresponde al nombre de Caimán crocodilus, conocido también como cachirre o babo. Su carne es vendida « […] como carne de bagre o pescado salado […]», expresó Andrés Rymel Acosta, curador de la colección biológica de herpetología del Instituto Humboldt.
Si bien el documento revela que este es uno de los platos típicos de la costa durante la época de Semana Santa, hay que señalar que esta práctica que no es nueva, ha llegado a otras regiones del país.
«En enero de 1967 el Inderena emitió el Decreto 23, sobre la protección de la iguana por el alto consumo de carne y huevos durante la cuaresma y Semana Santa, al prohibir su caza con fines comerciales y establecer su veda entre diciembre y mayo», indica el instituto.
En abril de 1995 el diario El Tiempo dio a conocer el decomisó de « 1200 kilos de carne de caimán y babilla que se estaba ofreciendo en el comercio de la calle 17 entre carreras décima y 11 de Bogotá, como pescado yacaré seco […]».
En octubre de 2015 en El País de Cali, el columnista Medardo Arias Satizábal hizo alusión al tema: «En tiempo de Semana Santa, muchos colombianos comen babilla sin saberlo. En las ciudades se vende pescado seco del Magdalena, (cecina)* que viene realmente del Amazonas y en la que se mezclan carnes de todos los peces de ese gran río y también babilla».
«DIFERENTE AL POLLO O AL PESCADO PARA NO CAER EN PECADO»
María Piedad Baptiste, investigadora del programa de biología de la conservación y uso de la biodiversidad del Instituto Humboldt, precisa que la tortuga hicotea, la tortuga morrocoy y la iguana verde, «lideran el ranking de los 10 animales silvestres más traficados en Colombia […]».
Según el documento, frente a la «prohibición» que la tradición católica hace del consumo de carne roja durante esta conmemoración religiosa, « la población ve en estos reptiles una opción diferente al pollo o al pescado para no caer en pecado», por lo que la comercialización de iguanas y tortugas llega al máximo en los primeros meses del año, previos a la Semana Santa.
«La demanda de especies silvestres en Colombia tiene varias motivaciones. En el caso de los reptiles es por el consumo de su carne y huevos […]», precisa la investigadora.
En su estudio el instituto revela que Cundinamarca se encuentra dentro de los 7 departamentos en los que en el año 2017 la Policía Nacional «incautó o decomisó 21 127 especímenes de fauna en el país».
LA IGUANA VERDE E HICOTECAS
Otra especie que según el instituto se ve amenazada en Semana Santa es la Iguana Verde, lagarto arborícola, herbívoro, que ha sido cazado «desde hace siglos» especialmente en la zona Caribe del país, para comercializar y consumir sus huevos y carne.
El documento hace referencia a un artículo científico publicado en 2019 en la Revista Etnobiología elaborado por Elizabeth Ramos (Universidad de los Andes), y Natalia Rodríguez (Universidad de Copenhague), el que revela que los huevos de la iguana «son apetecidos en la mayoría de los departamentos al ser considerados como un plato exquisito y con propiedades nutritivas y afrodisíacas».
En cuanto a la Hicotea, reptil omnívoro y semiacuático conocido como Icotea, jicotea, galápago o morrocoy de agua, la investigación indica que en Colombia habita en cerca de doce zonas incluido el departamento de Cundinamarca.
Está catalogada como una «especie vulnerable a la extinción debido a la reducción mayor o igual al 30 por ciento en las últimas tres generaciones».
El documento de prensa del Instituto revela que otro de los soportes de la investigación es el libro Biología y Conservación de lasTortugas Continentales de Colombia, del Instituto Humboldt, según el cual, «[…] Se estima que más de un millón de hicoteas son cosechadas anualmente solamente en la región de La Mojana en Sucre. En el norte de Colombia, al parecer solo el 30 por ciento de los adultos cosechados son consumidos localmente y la mayoría de los individuos son transportados a los mercados de las grandes ciudades».
MORROCOY O MORROCOYO
En Colombia habita en 17 departamentos incluidos Cundinamarca y Tolima.
Informa el Instituto que «aunque durante la Cuaresma y Semana Santa el objetivo principal de los cazadores son las hicoteas, ya que permanecen en grupo y en grandes cantidades, los morrocoyes también caen en sus redes para comercializarlos en el mercado de mascotas o consumirlos».
«Además de este consumo, que también se incrementa durante la cuaresma por representar una fuente de proteína, los habitantes la capturan o compran de forma ilegal para tenerla en sus casas como un amuleto de buena suerte», conforme indica el reporte, revela Andrés Rymel Acosta, curador de la colección biológica de herpetología del Instituto Humboldt.
Teniendo en cuenta lo anterior el director del Instituto Humboldt, Hernando García Martínez, ha elevado un llamado «a celebrar las fechas religiosas de una manera armoniosa con nuestros recursos naturales».
Para Andrés Rymel Acosta, «los centros educativos deben fortalecer las campañas de educación ambiental, en especial de las especies de la fauna y flora colombiana que se han visto afectadas por las tradiciones ancestrales como estos cuatro reptiles**».
«Si las nuevas generaciones conocen los diferentes roles que cumplen las iguanas, tortugas y babillas, esa educación ambiental va a frenar de plano ese tipo de prácticas. Más que cambiar las costumbres, la clave está en educar a la población. Así sucedió con la palma de cera, ya que hoy en día los feligreses llevan a los templos plantas vivas para bendecir en lugar de los ramos con la hoja de esta palma», precisó, al tener en cuenta que la desaparición de algunas de estas especies puede afectar considerablemente los ecosistemas.
*Carne salada
** Iguana verde, tortuga hicotea, tortuga morrocoy y babilla.