Salud

Finalizó el Octavo Simposio Internacional de Psicología Social Comunitaria organizado por la UNAD

«Cuando estamos hablando de Psicología Social estamos hablando de salud de la comunidad; pero también estamos hablando de salud del sujeto. Porque una mente, un sujeto que no tenga una buena relación con el poder, una buena relación con lo que significa construir con el otro en el terreno de lo político, que es lo que nos une a todos, pues realmente podría ser un sujeto que tiene algo que fortalecer en el marco de su salud mental. Pero también va a incidir de una manera contundente en lo que significa en la salud de la comunidad».

Finalizó el Octavo Simposio Internacional de Psicología Social Comunitaria organizado por la UNAD

Finalizó el pasado sábado 17 de noviembre el Octavo Simposio Internacional de Psicología Social Comunitaria desarrollado en la ciudad de Girardot.

Para tratar el tema sobre la Psicología Política para la inclusión y la participación social, la Universidad Nacional a Distancia (UNAD), invitó a personalidades expertas y conocedoras de la materia.

El acto de instalación lo realizó Sandra Milena Morales Mantilla, decana de la Escuela de Ciencias Sociales, Artes y Humanidades, el pasado viernes 16 de noviembre con el auditorio del Hotel Tocarema totalmente colmado.

Por la importancia del tema que congregó a varios especialistas, Plus Publicación entrevistó a cinco expertos de América Latina para conocer conceptos sobre una rama de la Psicología  prácticamente nueva, y ahondar sobre la realidad política de cada uno de sus países y de Colombia misma.

SANDRA MILENA MORALES MANTILLA

Licenciada en Ciencias de la Educación. Especialización en Desarrollo Humano, Desarrollo Comunitario y doctorado en Desarrollo Comunitario. Decana desde hace seis años de la Escuela de Ciencias Sociales, Artes y Humanidades de la Universidad Nacional Abierta y a Distancia (UNAD).

Plus Publicación: ¿De qué trata el Octavo Simposio de Psicología Social Comunitaria?

Sandra Morales Mantilla: Lo que pretende el simposio es que, a través del análisis de ponentes nacionales e internacionales de reconocido prestigio en el campo de la Psicología Política, podamos hacer un análisis internacional, nacional y local sobre el ejercicio del poder y sobre la construcción del sujeto político.

P.P. ¿Qué persigue la Psicología Política?

S.M.M. Busca que las personas nos asumamos como ciudadanos autónomos, participativos y responsables de los destinos de nuestro país, de nuestra región.  Y también indaga por cómo las estructuras de poder inciden en los comportamientos de las personas, y cómo los comportamientos de las personas pueden incidir en la construcción de nuevas estructuras de poder en las regiones. 

Es una oportunidad de reflexión local, internacional, que busca que el psicólogo realmente incida no solamente desde un ejercicio de lo que conocemos tradicionalmente (una psicología clínica), sino una psicología desde los sujetos a pensar en los problemas sociales.  En este caso es un problema que radica en el poder y todos los problemas aledaños al asunto.  Por ejemplo, a la Psicología Política le interesa pensar en el tema de las migraciones, le interesa pensar en tema de desplazamiento, le interesa pensar la relación del sujeto con las estructuras de poder, le interesa pensar porqué los actores políticos, los actores que gobiernan un Estado, piensan como piensan, actúan como actúan y toman las decisiones que toman.

Si nos pensamos desde la Psicología Social, desde la Psicología Comunitaria, realmente se trasciende, lo que significaría la salud mental del sujeto para pensar en una categoría mucho más amplia que es la salud mental de las comunidades; que es otro indicador de bienestar y calidad de vida en las poblaciones.

P.P. Algunos autores establecen una ambigüedad en la Psicología Política.  En dónde se debe ubicar exactamente, ¿en el área de la salud o de la política?

S.M.M. Si hablamos de psicología estamos hablando de un campo de estudios que trabaja por la salud.  Pero si hablamos de Psicología Política estamos hablando de algo que se llama la clínica social; la salud de la sociedad.  La sociedad es un ente vivo que obviamente requiere de la salud individual, de la salud mental de cada sujeto.

Cuando estamos hablando de Psicología Social estamos hablando de salud de la comunidad; pero también estamos hablando de salud del sujeto.  Porque una mente, un sujeto que no tenga una buena relación con el poder, una buena relación con lo que significa construir con el otro en el terreno de lo político, que es lo que nos une a todos, pues realmente podría ser un sujeto que tiene algo que fortalecer en el marco de su salud mental.  Pero también va a incidir de una manera contundente en lo que significa en la salud de la comunidad.

JADER LEITE

Psicólogo Social. (Brasil).

Plus Publicación ¿Para usted que es la Psicología Política?

Jader Leite Es un campo interdisciplinario que busca investigar o conocer los fenómenos que relacionan el campo de la subjetividad con los hechos políticos. 

De qué manera la relación, por ejemplo, de los sujetos o de los movimientos sociales con el Estado, con el cotidiano de las prácticas que involucran relaciones de poder.  Y de qué manera estos actos políticos tienen la capacidad de promover cambios subjetivos, o de qué manera también la experiencia de la subjetividad, entendida como una experiencia construida socialmente, es capaz de hacer cambios en las instituciones, en el aparato estatal, en la forma como los movimientos sociales se organizan, ponen en marcha sus demandas para presionar al Estado. 

Yo creo que la Psicología Política puede trabajar en dos niveles que no son apartados: En uno, el nivel de la relación de los grupos, de los colectivos y de los sujetos con el Estado; pero también un campo de la Psicología Política puede estar en las cuestiones del cotidiano porque la política no es solamente este espacio formal instituido de las relaciones.

Pero también una posibilidad de que en lo cotidiano las personas o los sujetos y colectivos puedan hacer cambios en sus vidas, que tengan una dimensión también ética de transformar la realidad, las relaciones de dominación.

P.P. ¿Cómo explicar que el elector brasileño en los últimos comicios decida elegir, en su mayoría, a un candidato calificado por muchos de ultraderecha?  Cuando en el pasado reciente se inclinaban por corrientes de izquierda.

J.L. Yo creo que esta cuestión se puede pensar también en dos niveles: en un nivel más macro político, que tiene que ver con todo el movimiento internacional y global de cómo los países y las naciones están… su relación con el capital con los Estados; entonces esos van produciendo las crisis del capital, que van produciendo también como caos sociales en varios países. Toda esa capacidad que la crisis tiene de hacer con que ideales de la ultraderecha se conviertan muy fuertes.

[…] Como que una ola de conservadurismo que está bajando en los países, pero también en Brasil.  Yo creo que hay algunas particularidades, porque somos un país con un histórico de colonización que dejó como que una marca muy fuerte; por ejemplo, la esclavitud; y todo este componente subjetivo que conforma nuestros niveles psicosociales, digámoslo así, por ejemplo, con el tema del racismo, con el tema de la desigualdad social, la producción de clases sociales y que se empieza a hacer un movimiento de contestar esta realidad apartada, a cambiar o a cuestionar los privilegios.

Yo creo que los sectores dominantes se van a reaccionar de modo muy fuerte.  Entonces yo creo que eso pasó un poco en Brasil en la medida que en el gobierno de Luis Ignacio Lula da Silva haya sido un gobierno que trabajó para disminuir la desigualdad social con muchas políticas públicas; de salud, de educación.  Pero siguió manteniendo una estructura que no se cambia, porque lo que interesa muchas veces […] es que se cambie la estructura, no sé si esto es muy complicado para quien tiene la fuerza, para los poderosos (digamos así); entonces este intento de cambiar cosas produce una reacción muy fuerte de sectores conservadores.  De modo que se empezó como que una producción discursiva acerca de los partidos de los trabajadores, muy negativizada (sic) con el tema sobre todo de la corrupción.

Pero también lo que resultó es casi que incomprensible porque la ultraderecha que ganó en Brasil no tiene nada de diferente por temas de la corrupción. Porque este señor que se eligió está como que escogiendo ministros que tienen su histórico personal en casos de corrupción y todo eso.

Pero yo creo que las personas que votaron por Bolsonaro, yo creo que no hay una unidad en términos ideológicos. [...]  Y parece que en ese contexto brasileño se rompió una caja, que estos deseos están por ahí; que se rompió mucho el campo de la institucionalidad, de los procesos democráticos.  Entonces como que un deseo de fascismo, yo creo, que orientó mucho a las personas para este voto en Bolsonaro. 

Entonces los que tienen como un miedo de perder sus privilegios empezaron a hacer de modo muy fuerte, muy combativos, contra cualquier discurso de izquierda.

PATRICIA SORRIBAS

Psicóloga con maestría y doctorado en Sociología. (Argentina).

Plus Publicación ¿Cómo entender la Psicología Política?

Patricia Sorribas Me parece que es como una necesidad que tiene la sociedad de dar cuenta de unos fenómenos y de algunos procesos.  Y que puede ser una disciplina que contribuye con otras a entender la realidad política. 

Pero la realidad política no todos la vemos de la misma manera, no todos percibimos lo mismo.  Entonces la psicología ahí tiene un lugar especial para poder dar cuenta de eso, para poder trabajar en eso, y sobre todo tiene una responsabilidad ética de orientar procesos políticos más igualitarios, más equitativos, más justos.  No solamente quedarse en el avance del conocimiento sino contribuir a las propuestas políticas que tengan ese horizonte.

P. P. ¿Cómo explicar la apatía de muchos colombianos frente al proceso de paz con las FARC y el tránsito por el posconflicto?

P.S. No conozco mucho el proceso en sí, pero lo que sí me parece es que la ciudadanía a veces no se involucra en estas instancias de consulta.

Porque no es invitada a participar en todo el proceso previo.  Estas instituciones de democracia directa en general nos ofrecen solo dos opciones, es de arriba hacia abajo en general.  Son los referentes políticos los que están en el poder, los que deciden qué van a preguntar y cómo.  Y me parece que eso es debilitar las instituciones de democracia directa.

Seguramente la ciudadanía a lo mejor quería o preguntar de otra manera, o hacer otras propuestas, o reflexionar mucho más antes de hacer la consulta, porque tomar una decisión de estas características requiere mayor discusión, mayor participación, y que no solamente nos convoquen un día a votar por un sí o por un no. 

Esa es una crítica que se le hace a muchos mecanismos porque se dice que son democráticos, porque la ciudadanía decide.  Pero hay que invitarla antes a la ciudadanía; a todos los que seguramente si se informan, si discuten, si problematizan.  Seguramente van a tener alguna opinión y seguramente irían en mayor medida a votar. 

Es una deuda pendiente de todos estos procesos.  De preguntarle a la sociedad qué sabe, cómo se siente con eso, en fin.

Si puede perdonar, si no puede perdonar, ¿qué hay que hacer?

EDUARDO VIERA

«Psicólogo. Especializado en Psicología Social, en intervención en catástrofes y violencia política.  Psicólogo Político, Psicólogo de la liberación y ser humano». (Uruguay).

Plus Publicación ¿Cómo explicar la apatía de un sector de los colombianos por el proceso de paz?

Eduardo Viera ¡Caramba!, pequeño tema. 

Yo creo que, primero, centrar de donde entiende usted la política.  Yo pienso que también a veces la política la hemos centrado mucho en los políticos profesionales, y la política yo creo que se hace en la vida cotidiana.  Yo la defino como la gestión de la vida cotidiana y la hacemos todos y todas; pero lamentablemente e históricamente hemos depositado el poder y lo político en algunos que son quienes nos representan, se supone.

Y no digo solo los políticos sino también los medios de comunicación, los que manejan la opinión pública. 

Y tal vez, y no solo Colombia, sino a través del continente y del mundo, podríamos decir que se ha quedado en esa lógica, de ese depósito del poder en el otro; y luce como si finalmente hay una pérdida de confianza en nuestro poder y decimos «¿vean, saben qué? a mí no me importa nada de lo que se negocie y se plantea desde ahí». 

Y entonces, me parece, que en la situación de Colombia ha habido una negociación entre políticos, entre los líderes revolucionarios, pero la gente ha quedado capturada como quedó capturada en toda la historia también de la guerra.  Entre medio de tiros y tal vez ahora también entre el medio de discursos.

Y en esa lógica tal vez hay, no sé si apatía, sino cierta sensación de «¿hay que confiar?»; cuando tantas veces se ha hablado o se ha dicho cosas, pero después no pasa nada. 

Me parece que de verdad para generar un proceso de transformación tiene que ser un proceso apropiado por todas las personas, no por algunos.

P.P. ¿Por qué en su momento el uruguayo, en su gran mayoría, decidió por una corriente de izquierda como la de Pepe Mujica?

E.V. Cuando aparece Mujica como presidente, que realmente es particular por su forma de ser, por sus características que son reales; es un presidente pobre y es real; es un presidente que habla como habla. Habla como el pueblo, y es real, no es una impostura. 

Pero también obedece a un movimiento que se estaba dando en toda Latinoamérica. Porque si pensamos en Bolivia, si pensamos en Ecuador, si pensamos en el mismo Brasil con Lula, había todo un movimiento de avance hacia una búsqueda progresista. Que tal vez había como un aburrimiento de la derecha. 

Ese movimiento ya venía de antes desde Mujica con Tabare2 y el Frente Amplio ya había ganado.  Me preocupa pensar que ahora ese movimiento está haciendo hacia lo contrario.  Y si pensamos incluso en Colombia, si pensamos en Brasil, si pensamos en el resto del continente, tal vez incluso en Uruguay, en las próximas elecciones quiero ver qué pasa con la derecha.

Por ahora sigue ganando la izquierda, o lo que se llama izquierda, el progresismo.  No sé qué puede pasar, pero la derecha ha subido mucho.

Y me parece que ciertas lógicas mediáticas y de las redes sociales, también nos han distorsionado un poco las evaluaciones propias.  Entonces ahora está esto de la corrupción, las falsas noticias, y todo eso tal vez hace que no nos apropiemos de decisiones y de decidir qué queremos en la vida.  Sino bueno, de acuerdo a lo que dicen los medios o las falsas noticias, optamos.

Entonces Mujica llegó en el momento en que también en el continente se estaba dando el movimiento de búsqueda de transformación.