Salud

Contraloría de Cundinamarca y Supersalud revisarán el estado moroso de las EPS con la Nueva Clínica San Sebastián de Girardot

Posición diferente a la de la Secretaría de Salud del departamento asume ante la problemática de la Nueva Clínica San Sebastián la Contraloría de Cundinamarca. Mientras la primera, en rueda de prensa del 11 de abril dio a entender que la situación no era tan compleja, el contralor de Cundinamarca considera que hasta departamentos como Putumayo, Meta y Caquetá tendrían afectación directa ante el posible cierra de la NCSS.

Contraloría de Cundinamarca y Supersalud revisarán el estado moroso de las EPS con la Nueva Clínica San Sebastián de Girardot

Para las 10:00 a.m., del lunes 22 de abril, está citada por el contralor de Cundinamarca, Ricardo López Arévalo, una mesa de trabajo en la que se busque una solución a la situación de cartera que amenaza con el posible cierre de la Nueva Clínica San Sebastián (NCSS).

A la mesa, en la que se tendrá la participación de la Superintendencia de Salud,   fueron convocadas las EPS Convida, Comfacundi, Coomeva, Famisanar y Nueva EPS, lo mismo que la Secretaría de Salud de Cundinamarca.

La decisión fue tomada por el también presidente de la Comisión Regional de Moralización después de la reunión que la semana anterior sostuvo con representantes de Médicos Asociados, quienes le expusieron la situación financiera que afecta a la institución debido a la cartera de más de 65 000 millones de pesos que les adeudan varias EPS, de los que cerca de 6000 millones de pesos están por vencer.

Según la Contraloría, los voceros de la clínica explicaron que mientras la institución vende y factura en promedio 5000 millones de pesos al mes, su costo de operación es de $4300 millones, agregando además que «las glosas y devoluciones injustificadas están en promedio de un 15%, es decir que los ingresos disminuyen a unos $4250 millones […], por lo que han tomado la decisión de cerrar sus puertas a partir del 1 de mayo del año en curso.»

Durante la reunión con representantes del ente de control se reveló que en el caso de la Nueva EPS, presenta desde hace seis años una deuda de $2500 millones, sin que a la fecha haya sido posible conciliar dicha cuenta.

Según el contralor, «no encontrar una solución oportuna a esta situación pone en grave peligro la prestación del servicio de salud en la región […] afectando un gran número de habitantes, no sólo en esta área sino también a municipios circunvecinos y de departamentos como Putumayo, Meta y Caquetá, ya que ésta es la única institución de la zona que atiende servicios de alta complejidad […]»

Al enfatizar en los servicios que la institución presta, López Arévalo, expresó que realiza en promedio mensual aproximadamente 10 cirugías de corazón abierto, y por ser de cuarto nivel de complejidad, «atiende mensualmente alrededor de 7 500 casos de urgencias, 1050 hospitalizaciones, 90 pacientes en cuidados intensivos, 70 intervenciones en obstetricia de alto riesgo y 50 procedimientos de hemodinámica».

Fuente: Prensa - Contraloría de Cundinamarca.