Judiciales
No más gases lacrimógenos en protestas sociales mientras exista la emergencia sanitaria ordena fallo judicial a la Nación
Según la BBC NEWS, el gas lacrimógeno es un tipo de arma química que, aunque prohibida por la Convención de Ginebra desde 1993, «países de todo el mundo lo usan para controlar a la población civil durante protestas y disturbios».

Suspender el uso de gases lacrimógenos (CS) en protestas sociales es la orden emanada del Juzgado Quinto Laboral del Circuito de Bogotá.
La disposición judicial, resultado de la resolución a una acción de tutela, está dirigida al presidente de la República y a la Nación, incluidos el Ministerio de Defensa Nacional y la Policía Nacional.
La orden es la no utilización de los siguientes agentes químicos durante la realización de marchas, plantones y protestas sociales:
- Dispositivo lanzador de pimienta con propulsión pirotécnica, gas o aire comprimido
- Granadas con carga química CS, OC
- Granadas fumígenas
- Cartuchos con carga química CS, OC y
- Cartuchos fumígenos y/o cualquier otra sustancia semejante.
La medida proferida el pasado 29 de octubre aplica «mientras se encuentre vigente la emergencia sanitaria por el COVID-19 dispuesta por el Gobierno Nacional o sus prórrogas».
Conocida la medida, el Ministerio de Defensa Nacional emitió un comunicado de prensa en el que afirma ser «respetuoso de la independencia judicial, de la división de poderes y de las órdenes emitidas por las autoridades judiciales».
Reitera « que el Gobierno Nacional es respetuoso y garante del derecho a la manifestación pacífica y ejerce la autoridad legítima del Estado en caso de violencia o vandalismo».
Frente al uso de armas menos letales por parte de la Policía Nacional manifiesta, que «se realiza de conformidad con las normas internacionales de protección a los derechos humanos y los protocolos y reglamentos internos que para el efecto existen».
El escrito menciona que «La utilización de armas, municiones y elementos menos letales está amparada en el marco jurídico internacional, del cual hacen parte los “Principios Básicos sobre el Empleo de la Fuerza y de Armas de Fuego por los Funcionarios Encargados de Hacer Cumplir la Ley”», señalando que «Se trata de armamento autorizado y utilizado por otros cuerpos de policía en el mundo».
Agrega que con miras a realizar una evaluación de acuerdo con el marco jurídico y el fundamento internacional y nacional que existe sobre la materia, el Ministerio «hará uso de las herramientas disponibles en el ordenamiento jurídico».
Finaliza el comunicado afirmando que «La Fuerza Pública trabaja sin descanso para garantizar la protección de la población».
Según la BBC NEWS, el gas lacrimógeno es un tipo de arma química que, aunque prohibida por la Convención de Ginebra desde 1993, «países de todo el mundo lo usan para controlar a la población civil durante protestas y disturbios».
En un informe sobre el tema revela que, en su mayoría, las bombas de CS que utiliza la policía antidisturbios contienen clorobenzilideno malononitrilo, «también conocido como CS en honor a los científicos estadounidenses que lo descubrieron, Ben Corson y Roger Stoughton».
Hace referencia a los efectos del CS mencionados en una de las publicaciones de la revista Annals of the New York Academy of Sciences:
- Picor, ardor, enrojecimiento y potencialmente dermatitis alérgica por contacto y ampollas.
- Lagrimación, parpadeo involuntario, picor y sensación de ardor en la vista.
- En caso de ser inhalado, suele causar tos, sensación de ahogo, salivación y opresión en el pecho.
Foto Pixabay.