Economía

Alerta temprana establece el ICA por presencia del«dragón amarillo», que afecta los cultivos de cítricos

La alarma presentada en el Atlántico, departamento en el que se asegura hay 16 plantaciones afectadas, llevaron a cultivadores y a autoridades administrativas de la región a elevar un llamado al Ministerio de Agricultura para que se generen las acciones que contrarresten la problemática.

Alerta temprana establece el ICA por presencia del«dragón amarillo», que afecta los cultivos de cítricos

La subgerencia de Protección Vegetal del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA), estableció estado de alerta temprana como parte de las acciones de prevención y control a la propagación del Huanglongbing (HLB) y su vector Diaphorina citri, Kuwayama, conocido también como dragón amarillo.

Se trata de una enfermedad que afecta directamente a los cultivos de naranjas, mandarinas, limas ácidas, limones, tangelos y pomelos, por lo que puede llegar a ser una de las «más devastadora para la industria citrícola».                                                   

Al informar sobre el estado de alerta, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural de Cundinamarca y entidades del sector señalaron que dentro de las recomendaciones hechas a los productores está el «no transporte de frutos de cítricos de una región a otra con ramas, hojas o pedúnculos ni sembrar plantas como mirto o swinglea, pues son hospedantes del insecto transmisor».

El «dragón amarillo» que según estudiosos del tema fue reportado en Colombia en el año 2016, y que en el 2018 obligó al ICA a una declaratoria de cuarentena en el departamento de Santander, afecta los cultivos deformando los brotes y alterando la fruta en su sabor, tamaño y forma, provocando en las mismas coloraciones variadas.

Fueron los alcaldes de Santo Tomas y Palmar de Varela del Atlántico,  en donde ha hecho presencia la plaga mermando en alto porcentaje la producción de cítricos obligando al ICA a la erradicación de más de 19 000 plantas de limón, hecho que ha  ocasionado millonarias pérdidas a los cultivadores, quienes hace escasos días pidieron declarar la urgencia manifiesta y la  calamidad agropecuaria.  

La alarma presentada en el Atlántico, departamento en el que se  asegura  hay 16 plantaciones afectadas, llevaron a cultivadores y a autoridades administrativas de la región a elevar un llamado al Ministerio de Agricultura para que se generen las acciones que contrarresten la problemática.

El reporte entregado por directivas del ICA de la región revela que en el último año en 19 municipios han sido erradicadas 19 900 plantas infectadas, de las cuales el 65% dio resultado positivo para la enfermedad.

Cabe anotar que ya en el año 2011 comenzaba a hablarse en el país de la bacteria HLB y su insecto vector.  En ese momento el director técnico de epidemiología y vigilancia fitosanitaria del ICA, Emilio Arévalo Peñaranda, señaló que se trata de «una enfermedad ocasionada por una bacteria que tapona o degenera los vasos del floema de los tejidos de la planta. Debido a esta circunstancia, la planta puede manifestar síntomas de deficiencia de nutrientes, pierde vigor y puede morir […]».

Recomendó que frente a la sospecha de la enfermedad se debe informar al ICA para que sus funcionarios sigan los protocolos del caso, al tiempo que enfatizó en que «Las acciones para prevenirla por parte del productor se deben orientar principalmente a comprar material de propagación en viveros certificados y a mantener un control del ingreso de productos cítricos a su finca».

A lo indicado se suma la necesidad de un «monitoreo constante a los cultivos de plantas de cítricos, con el fin de detectar oportunamente la presencia del insecto vector de la enfermedad y realizar aspersiones con insecticidas registrados ante el ICA. Adicionalmente, para este blanco biológico se pueden complementar estrategias de control orgánico, especialmente en áreas libres de la enfermedad».

El ICA ha establecido en el país la vigilancia del HLB en 26 departamentos, «determinando sitios de inspección y puntos de muestreo en cultivos comerciales, viveros, plantas de traspatios, cercas y áreas urbanas de especies pertenecientes a la familia Rutaceae».

El dragón amarillo es netamente tropical y la región Caribe, donde los periodos de verano son muy largos, tiene las características climáticas que propician que esta plaga se desarrolle y se propague. La enfermedad afecta igualmente a las plantas de mirto o azahar de la India, especie que es utilizada  como cerco vivo.

Para el jueves 4 de julio se espera, según el funcionario, tener listo un plan de trabajo y la definición de información relacionada con la cifra de áreas afectadas, «las que serán consignadas en una ficha técnica que especificará la condición de cada uno de los municipios».  Una vez se tenga dicho plan, se surtirá  una nueva reunión  con el fin  de diseñar las estrategias que se implantarán entre los años 2019 y 2023.

En Girardot se está a la espera del pronunciamiento de los entes competentes a fin de establecer los riesgos existentes  y las  acciones a adelantar en la zona frente a esta enfermedad.

Fuentes:  ICA, Gobernación de Cundinamarca, El Heraldo.