Comunidad
Alerta roja en 82 municipios de Cundinamarca y 9 incendios forestales
De otro lado el informe entregado por la UAEGRD y Bomberos de Cundinamarca ayer lunes 31 de diciembre, reportó nueve incendios de cobertura vegetal que debieron ser atendidos en las localidades de Soacha, Agua De Dios, Junín, Fómeque, Pacho, Cáqueza, Chipaque, Nemocón y Sibaté.
«Amenaza alta de incendios de la cobertura vegetal en zonas de bosques, cultivos y pastos» existe actualmente en 82 municipios de Cundinamarca, según el reporte entregado a las 7:30 p.m. de ayer lunes 31 de diciembre por la Unidad Administrativa Especial para la Gestión del Riesgo de Desastres del departamento (UAEGRD).
En la Provincia del Alto Magdalena los municipios que se encuentran en alerta roja son Jerusalén, Nariño, Nilo y Tocaima.
En la zona del Tequendama la amenaza es para las localidades de El Colegio, La Mesa, San Antonio del Tequendama, Tena y Viotá.
Los pertenecientes a la Provincia de Sumapaz sobre los que igualmente pesa alerta roja, son Arbeláez, Cabrera, Fusagasugá, Granada, Pandi, Pasca, San Bernardo, Silvania, Tibacuy y Venecia; las otras 63 localidades corresponden a otras provincias del departamento de Cundinamarca.
En lo que tiene que ver con la alerta naranja o amenaza moderada, la Unidad reportó 23 localidades dentro de las que se encuentran Agua de Dios, Girardot, Guataquí y Ricaurte, en la Provincia del Alto Magdalena.
En la zona de Magdalena Centro, se encuentran en alerta naranja, Beltrán, Bituima, Chaguaní, Guayabal De Síquima, Pulí, San Juan De Rioseco Y Vianí.
De otro lado el informe entregado por la UAEGRD y Bomberos de Cundinamarca ayer lunes 31 de diciembre, reportó nueve incendios de cobertura vegetal que debieron ser atendidos en las localidades de Soacha, Agua De Dios, Junín, Fómeque, Pacho, Cáqueza, Chipaque, Nemocón y Sibaté.
Por su parte, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), ha recordado que durante la temporada seca que se presenta en gran parte del territorio se generan cambios en la vegetación ocasionados por las altas temperaturas, lo que sumado a la disminución de la humedad de los suelos y la ocurrencia de vientos, pueden llevar a la «propagación del fuego cuando se realizan actividades como quemas y fogatas, aumentando el riesgo de que se produzcan incendios forestales, por lo cual se recomienda a la población evitar dichas acciones».