Opinión
Ernesto Macias - Expresidente del Senado de la República
«Cometí un error pero no he cometido delitos».
Las palabras de este hombre justificando el acto con el que buscaba presumiblemente «sabotear» la intervención de la oposición en la instalación del nuevo periodo legislativo del Congreso hace carrera en algunos personajillos de un sector de la política. Escuchabamos la semana anterior a defensores de Andrés Felipe Arias decir que la pena impuesta para él es muy alta porque no se había robado nada. Hemos llegado al peligroso lindero en donde atacar la Democracia debe ser bien visto por no ser delito, y beneficiar a otros aprovechando la posición política del benefactor, no es grave porque no ha tomado nada con lo que favorecío. ¿Será tan fácil cómo lo quieren hacer ver?