Salud

En Neiva se llevará a cabo socialización de las políticas en salud mental e integral para prevención y atención al consumo de sustancias psicoactivas

Dentro de la política pública de salud mental la prevención de la conducta suicida ocupa un espacio especial, que incluye restringir el acceso a medios letales, ampliar la cobertura territorial de las líneas telefónicas de ayuda y calificar las existentes.

En Neiva se llevará a cabo socialización de las políticas en salud mental e integral para prevención y atención al consumo de sustancias psicoactivas

Que al año 2021 los departamentos y municipios del país hayan adoptado y adaptado la política de salud mental, y que al mismo año la tasa de mortalidad por suicidio sea de 4.7 por cada 100 000 habitantes, son dos de las metas que en los próximos diez años se propone alcanzar el gobierno nacional a través del Ministerio de Salud y Protección Social.

Para lograr estos objetivos han sido definidas estrategias orientadas a la detección temprana de los riesgos de violencia, problemas y trastornos mentales, conducta suicida, consumo de sustancias psicoactivas y epilepsia, lo mismo que a la educación en salud mental.

Con el propósito de conocer aspectos como los mencionados una delegación de la Dirección Local de Salud del municipio de Flandes (Tolima), hará presencia en el lanzamiento de la Política Nacional de Salud Mental y socialización de la Política Integral para la Prevención y Atención al Consumo de Sustancias Psicoactivas.

El evento al que invita el Ministerio de Salud y Protección Social está programado para el próximo miércoles 10 de abril en la ciudad de Neiva, departamento del Huila.

Dentro de la política pública de salud mental la prevención de la conducta suicida ocupa un espacio especial, que incluye restringir el acceso a medios letales, ampliar la cobertura territorial de las líneas telefónicas de ayuda y calificar las existentes.

Así mismo «la educación en habilidades psicosociales para la vida» que le permita a los individuos «afrontar las exigencias de la vida cotidiana», resulta otro de los factores fundamentales dentro de la política establecida en la Resolución 4886 de 2018.

Conforme a lo definido, le corresponde a los municipios diseñar estrategias que les permita identificar y caracterizar a las personas con trastornos mentales, remitir oportunamente los casos detectados a los servicios de salud, al tiempo que  apoyar y acompañar a sus familias e incentivar el desarrollo de los servicios para estas clases de situaciones. 

El plan de salud mental revela cifras que señalan que en el país «la tasa de años de vida potencialmente perdidos por trastornos mentales y de comportamiento ha tenido una tendencia ascendente»; en el año 2009 de 4,63 por cada 100 000 habitantes, y en el 2016 de 17,42.   

De acuerdo a lo establecido, «la Política Nacional de Salud Mental, busca posicionar la salud mental como agenda prioritaria para el país, tal como lo promulga la ley 1616 de 2013[…]», mediante la cual fue expedida en el país la ley de salud mental.   

LA PREVENCIÓN Y ATENCIÓN DEL CONSUMO DE SUSTANCIAS PSICOACTIVAS

La Política Integral para la prevención y atención del consumo de sustancias psicoactivas que se socializará en Neiva, fue lanzada ayer miércoles 03 de abril en la ciudad de Tunja, como «una nueva herramienta para reforzar la lucha contra el consumo de alcohol y drogas, un problema creciente en el país […]», según el Ministerio de Salud y Protección Social.

Durante el evento el ministro, Juan Pablo Uribe Restrepo, señaló que «Según el más reciente Estudio Nacional de Consumo de Sustancias Psicoactivas –realizado en 2013, Colombia pasó de ser un país productor de sustancias psicoactivas a uno consumidor».

Según el estudio las sustancias más usadas durante el 2012 fueron «el alcohol (58,7%) y el tabaco (16,2%), con prevalencias más bajas de marihuana (3,3%) y cocaína (0,7%)»

La Política Integral, se desarrollará a través de cinco ejes que contienen 12 líneas de acción dentro de las que destacan «el fortalecimiento de las tareas para prevenir el consumo en todos los ciclos de vida de las personas y en todos sus entornos o niveles sociales, terapias sustitutas, la creación de redes de asistencia en salud pagadas por el sistema y trabajos integrales de rehabilitación e inclusión social».