Deportes
El deporte en Girardot sin dirigentes
« […] antes teníamos dirigencia deportiva abierta. Gente que se metía, se comprometía, lo hacía. Hoy tenemos mercantilistas. Hoy quieren quitarle la plata a un niño, y muchos de ellos, de los que dicen llamarse dirigentes, no cumplen con los requisitos ni las normas de ley, no tienen un curso. Ni siquiera son bachilleres […]».
Interesados en conocer cómo se encuentra el deporte en Girardot un grupo de amigos, todos ellos con reconocida trayectoria dentro de la actividad que en otras épocas le trajera al municipio excelentes resultados, decidieron aunar esfuerzos para realizar un «diagnóstico de la situación del deporte en la ciudad».
Jorge Enrique Patiño Forero es licenciado en Educación Física de la Universidad Pedagógica de Bogotá, con especializaciones en Alta Gerencia Deportiva de la Universidad de los Andes y Jorge Tadeo Lozano. Este estudioso del deporte le pintó a Plus Publicación un panorama pálido y desalentador hablando de la dirección deportiva de este municipio cundinamarqués.
«Girardot ha perdido identidad corporativa, perdió imagen deportiva. Girardot perdió una cantidad de situaciones precisamente porque no tenemos una dirigencia deportiva complementada, seria, comprometida, responsable, convencida de lo que va a hacer», afirmó el dirigente.
INICIO DE LA DEBACLE
Para Patiño Forero la hecatombe, el desastre, «la debacle», comenzó cuando la ley cambió dándole la potestad a los alcaldes de ser los presidentes de los entes deportivos municipales.
Según lo destacó, en Girardot hoy no existe un ente deportivo municipal. Hecho que sin vacilación alguna lo llevó a recordar cómo un alcalde «de forma abrupta y sin pensarlo, acabó con el Instituto Municipal de Deportes».
Aunque no mencionó el nombre del mandatario, los girardoteños no pueden olvidar que el gobernante de la época fue José Leonardo Rojas Díaz, responsable también de haber acabado la Corporación de Turismo y la Casa de la Cultura, todos ellos, en ese momento, organismos descentralizados con autonomía administrativa y presupuestal.
Empeñado seguramente en que no se nos olvide, Patiño es reiterativo al referirse a la falta de dirigencia como uno de los principales problemas encontrados durante la estructuración de este diagnóstico realizado en compañía de tres amigos inseparables: Ismael Contreras, Norma Lozano González y Hermes Guarnizo.
«Antes teníamos dirigencia deportiva abierta. Gente que se metía, se comprometía, lo hacía. Hoy tenemos mercantilistas. Hoy quieren quitarle la plata a un niño, y muchos de ellos, de los que dicen llamarse dirigentes, no cumplen con los requisitos ni las normas de ley, no tienen un curso. ¡Ni siquiera son bachilleres! […]», enfatizó.
DIAGNÓSTICO RELÁMPAGO

«Si Girardot no cambia su mentalidad propia, en el sentido futurista de darle mayor importancia al deporte, vamos a seguir igual», pronosticó el profesional del deporte, quien señaló que en Girardot desde hace aproximadamente 18 años se han venido perdiendo muchos valores en ese ámbito.
Haciendo un diagnóstico relámpago por diferentes disciplinas habló primero del juego ciencia, el ajedrez. Señaló que aunque hoy tenemos ajedrecistas, no contamos con un club deportivo para su práctica.
El panorama para deportes como el atletismo, el baloncesto y voleibol, tampoco es el mejor. «Tenemos atletas, hay un club. Lo maneja un señor que quiere hacer lo que él quiera. Baloncesto, éramos una potencia; ya no lo tenemos; voleibol, se murió el papá del voleibol, el licenciado Josué Prada Melo, y se acabó el voleibol […]».
Del balonvolea no escatimó en destacar a quienes después de la desaparición del profesor Prada han querido recuperar dicha práctica; «[…] el caso de Óscar Lozano y de golpe por ahí “Nano”, que estuvo por ahí también metido, pero no pasa nada».
Y llegamos al deporte conocido como el más popular del mundo, el fútbol. Disciplina a la que tampoco le va nada bien. «Hoy es más de tipo mercantilista; los pocos futbolistas que han salido es porque los padres de familia han tenido que mandarse la mano al bolsillo para llevar a los muchachos a las capitales», indicó Patiño Forero; destacando actuaciones como la de Ronaldo Tavera en el Huila, y cuatro o cinco futbolistas más.
Para Jorge Enrique tampoco resulta bien parado el ciclismo. «Los dos ciclistas que teníamos, el uno está en Fusagasugá con un equipo; y el otro, Óscar, está en la vereda. Todavía está quemando y haciendo carbón de palo. ¡Pero como no hay apoyo!».
Deportes como el boxeo y el taekwondo, también han pasado por un riguroso análisis de este grupo de amigos. En el caso del boxeo, reconocen que Girardot cuenta con una liga y un representante en el profesionalismo, refiriéndose a Ricardo, «La Flechita Hernández», pero «[…] no tiene apoyo de nadie».
En la práctica del taekwondo destacó a los «niños Santamaría», dirigidos por su propio padre.
El análisis no termina aquí. Aún el estudio que ocupa a los cuatro profesionales comprometidos con el deporte tiene muchos aspectos por revisar: presupuesto, escenarios deportivos; juegos intercolegiados, juegos comunales, deporte asociado; nivel competitivo, escuelas de formación, ligas deportivas, etcétera.
Queda mucho camino por andar, y como se ven las cosas, muchas piedras por retirar.
Desde Plus Publicación estaremos atentos a las conclusiones de la tarea emprendida por este equipo interdisciplinario interesado en la reactivación del deporte en Girardot.