Medioambiente
Emergencia por sequía en Cundinamarca y Boyacá
La situación más crítica la reportan Puerto Salgar y Viotá, quienes se declararon en calamidad pública, seguidos por Villeta, Caparrapí, Tocaima y El Colegio categorizados en alerta roja, dado que sus empresas de servicios públicos no están en capacidad de sostener la demanda.
La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) anunció que el 33 % de su territorio ya afronta algún grado de desabastecimiento ante el aumento gradual de los efectos del fenómeno de El Niño.
La situación más crítica la reportan Puerto Salgar y Viotá, quienes se declararon en calamidad pública, seguidos por Villeta, Caparrapí, Tocaima y El Colegio categorizados en alerta roja, dado que sus empresas de servicios públicos no están en capacidad de sostener la demanda.
En alerta naranja se declararon Facatativá, Apulo, Agua de Dios, Guaduas, Cachipay y Fúquene en Cundinamarca, y Buenavista en Boyacá, los cuales hoy presentan cortes parciales de agua. Si bien aquellos ubicados al Occidente de la Sabana de Bogotá se abastecen de aguas subterráneas, las autoridades vienen adoptando medidas de uso eficiente y ahorro para evitar que esta situación se agrave.
En la cuenca baja del río Bogotá la situación no es diferente, pues los alcaldes de Anapoima, La Mesa, Anolaima y San Antonio del Tequendama declararon alerta amarilla, así como La Palma y Paime, en la región de Rionegro y Arbeláez, Granada, Venecia, Cabrera, Pandi, Tibacuy y Silvania, en la zona del Sumapaz.
En la provincia de Magdalena Centro, los municipios de Bituima, San Juan de Río Seco, Pulí y Beltrán, dieron cuenta de dificultades en el abastecimiento de agua para consumo humano, lo cual los ha obligado al uso de carrotanques para atender las necesidades de las comunidades en algunas veredas.
Entre tanto, el municipio de Chaguaní adoptó la medida de racionamiento en el casco urbano, con el fin prevenir el deterioro del recurso hídrico y promover su uso racional.
«Nuestros equipos técnicos están en campo día y noche junto a los comités de gestión del riesgo, pero aquí no hay medias tintas. El agua es para la gente. Estamos desplegando operativos inmediatos para sellar captaciones ilegales y frenar riegos no autorizados», afirmó el director general de la CAR, Alfred Ignacio Ballesteros.
Recordó la entidad ambiental que en lo corrido de 2026 la Corporación ha iniciado más de 300 procesos sancionatorios por afectaciones sobre el recurso agua, representada en captaciones sin concesión, alteración de cauce, vertimientos ilegales, ocupación y desviación de cauces, ocupación de ronda, exploración de pozos profundos sin permisos o incumplimiento de los Planes de Saneamiento y Manejo de Vertimientos (PSMV), en algunos casos.
Ante los pronósticos más recientes de las autoridades climáticas, según los cuales el fenómeno de El Niño podría generar “supersequías” que se extenderían hasta el mes de agosto de 2027, la CAR anunció un fortalecimiento en la aplicación de medidas de control y vigilancia, de manera que las malas prácticas y el delito ambiental no aumente el riesgo de abastecimiento, especialmente para las comunidades más vulnerables.
(Negrillas fuera del texto original).