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Descubriendo al campeón

Walter Fernando Pedraza Morales, campeón de la XXXI Clásica Ciclística Ciudad de Girardot, y campeón del Premio de Montaña, corriendo por GW-SHIMANO-CHAOY-ENVIA-PX.

Descubriendo al campeón

El dorsal con el número quince pegado a su costado como parte irreducible de su cuerpo, sirvió únicamente para identificarlo en la XXXI Clásica Ciclística Ciudad de Girardot.  Porque Walter Fernando Pedraza Morales, el bogotano «criado toda la vida en Soacha, Cundinamarca», es más piel, más familia, más vida, más sueños, ¡más ser humano!

Ausente de prejuicios o prevenciones, cuando llegó frente a nosotros con su cabello ensortijado y recién almorzado después de la contrarreloj individual, que prácticamente sellaba su victoria antes de la última etapa de la carrera, percibí a un hombre sencillo y espontaneo.  Sería una entrevista como la pensé, más humana que de pedales y competencias.

Walter Fernando, es hijo de Luis Fernando Pedraza Quiñones, conductor en una empresa de reparto en Bogotá, ya pensionado.  Y de Flor Elba Morales Barrera, una mujer trabajadora independiente, quien al frente de una ferretería ayudó a levantar a sus tres hijos; Walter Fernando, el mayor, y sus dos hijas menores. Hoy doña Flor Elba se dedica a su hogar.  

Contrajo matrimonio en el 2013 con Claudia Marcela Castaño Ríos; fisioterapeuta especialista en terapia manual ortopédica. Actualmente cursa tercer nivel de especialización en osteopatía.  Tienen una niña de tres años, Danna Lía Pedraza Castaño, «ella es la princesa de la casa».

Imposible no hacer la pregunta recurrente, pero que siempre descubre detalles familiares convertidos en herramientas de amor y sobrevivencia. ¿Cómo se ama en la distancia? «Es difícil, es duro, porque se siente la ausencia de parte y parte. Tal vez, de pronto, uno como ciclista la siente un poquito menos porque uno está en su trabajo, entonces digamos que toda la mañana y parte de la tarde está uno haciendo un trabajo y está desconectado de ellos. Pero ellos sí sienten la ausencia de uno, entonces es comprensión, es siempre el diálogo. En mi caso cuando estoy con ellas aprovecho al máximo el tiempo para disfrutarlas, para compartir, para consentirlas.

[…] Todos los día se habla, incluso nosotros tenemos la costumbre de hacer la oración por la noche con mi hija, con mi esposa, por teléfono o por video llamada cuando hay buen internet».

El hombre, el ciclista de 37 años que lleva 21 pedaleando y que cumple 15 años como profesional en el 2019, tiene las cosas claras; las fuerzas y las piernas algún día dejarán de responderle, lo digo yo. Tal vez por eso estudia de manera semipresencial en la Universidad Autónoma de Manizales. «Actualmente estoy estudiando Administración de Empresas, entro a octavo semestre. Ya soy tecnólogo en Gestión de Negocios, el titulo lo obtuve el año pasado a final de año. Ese es mi hobby, mi tiempo de relax lo aplico estudiando. Hago de la mano las dos cosas, el ciclismo y el estudio».

Dando un salto imprevisto, hablamos de su plato preferido; nada exótico ni desconocido. Por el contrario, mencionó uno de los platos más populares en Colombia. « Mi plato favorito es el pollo sudado, con papita, arrocito y bastante guisito y caldudito (sic) como queda así, que uno lo pueda revolver con el arrocito».

Aunque manifiesta no tener ningún alimento que rechace, reconoce «[…]  que no me guste ver y que no me antoje mucho, la Coca Cola».

SU HISTORIA DEPORTIVA

A los doce años Walter jugaba fútbol como defensa lateral derecho en el Club Social Deportivo Independiente, en Soacha, y su jugador a emular era el «Chonto» Herrera.

El equipo se desintegra y entonces comienza a pedalear.  Haciendo un recuento a vuelo de pájaro nos relata: «Yo estuve compitiendo en Europa cinco años. Hice dos años con un equipo italiano que actualmente se llama Androni Giocattoli […] año 2006-2007. En el año 2008 lo hice con un equipo ruso, el Tinkoff, con su sede en Italia. Y el 2009-2010 lo hice con un equipo greco.

Fueron cinco años en Europa, los cuales fueron muy buenos. Participé en grandes carreras, casi todas carreras de Europa. Regresé a Colombia, y después, en el año 2015, estuve con el equipo Team Colombia, que también fue una gran experiencia corriendo la vuelta a España y estando a la par de grandes corredores». 

Si en el fútbol quería emular al «Chontico» Herrera, en el ciclismo «siempre hay alguien que uno sigue. Y en esa época cuando inicié estaba en auge Levi Leipheimer, un ciclista norteamericano, que más o menos como prototipo era igual a mí. Entonces me gustaba mucho verlo, y fue muy bonito cuando fui a correr a Estados Unidos el Tour de Utah y lo conocí personalmente. […] inclusive estuvimos en el pódium compartiendo, porque él era líder general y yo era el líder de la montaña. […] si mal no recuerdo en 2011 o 2012».

SUS LESIONES

En algunos deportes las lesiones, laceraciones y fracturas terminan siendo momentos dolorosos o gloriosos de los deportistas. Walter Fernando las ostenta como parte de su historia deportiva. «Yo he tenido múltiples lesiones en diferentes carreras, son como los gajes del oficio. Alguna vez estuve inconsciente varias horas, no supe como llegué a un hospital, no supe que pasó. Tengo muchos puntos en mi cuerpo por diferentes caídas, cicatrices. Tengo platina en la clavícula izquierda a raíz de una caída. Hace dos años tuve una fractura».

¿Y NAIRO?

Hablamos también de los grandes, de los monstruos del ciclismo.  Y le preguntamos sobre Nairo.  Algunos dicen que se fundió, otros que fue sobrevalorado, los menos conocedores, que no tiene la talla para ser campeón del Tour de Francia. Walter, en cambio, piensa que « […] Nairo es un excelente corredor y son épocas que pasan en el ciclismo.  Cuando él estuvo en la disputa del Tour de Francia, que fue segundo, campeón de la montaña, gano etapas, era un buen momento y pues se encontró con otro rival que le ganó. Y ya pasando los años vienen corredores en un proceso, que lo empiezan a superar.  Y él no es que no avance, ni que se haya estancado, ni que se haya fundido como dice mucha gente, son las épocas que se van dando y sencillamente él está ahí. […] son épocas, y de pronto el momento que tuvo su auge no le dio para hacerse con el título. Pero igual, es un corredor con muy buenas capacidades y de pronto, más adelante se le dé un Tour de Francia».

¿QUÉ LE FALTA AL CICLISMO COLOMBIANO?

Recuerdo que en Girardot se suspendían las clases porque en escasos minutos la Vuelta a Colombia en bicicleta desaparecería rauda en coloridos por la carrera séptima, antigua vía Panamericana.

Muchos años después llegaría la conquista a Europa por el equipo Café de Colombia, con Patrocinio Jiménez, «Lucho» Herrera, Fabio Parra, y todos los que hicieron historia.

Hoy la presencia de Colombia se da por corredores que participan con equipos extranjeros y las pruebas locales ya no arrastran el público ni el interés de sus antiguos seguidores. ¿Ha perdido fuerza nuestro ciclismo?

Para Walter «El ciclismo colombiano ha crecido muchísimo. Colombia tiene todo tipo de corredores que gana en todo tipo de terreno. Tenemos contrarrelojeros, tenemos esprínter, tenemos escaladores; por esa parte hemos avanzado mucho.

En lo que estamos quedados es en la parte organizativa, la parte administrativa que no ha logrado cuadrar, organizar, reunir muchos patrocinadores o un patrocinador grande para formar un equipo netamente colombiano; el cual podría dar resultados en todos los terrenos y en todas las competencias del mundo.

Por eso es que vemos que en los diferentes equipos europeos todos los corredores colombianos están regados, cumpliendo diferentes funciones, ¡y ganando!

Entonces hace falta es una parte organizativa muy buena que pueda reunir los mejores corredores que están en otros equipos y hacer un equipo grande netamente colombiano. Los directivos están.  Hace falta, pienso yo, iniciativa, que alguien le meta como más organización al tema […] no hace falta nada más, el material humano está».

LA CLÁSICA CICLÍSTICA CIUDAD DE GIRARDOT

Sobre la Clásica Ciclística Ciudad de Girardot, el campeón de la trigésima primera versión señala que « Esta carrera es importante para nosotros. Es como especie de un entrenamiento pero lo tomamos más como preparación para lo que se viene. Y como el aprovechamiento de la condición que se trae de Vuelta a Colombia, porque la idea es continuar en el proceso hacia las próximas competencias que es el Clásico RCN.   Es nuestro próximo objetivo principal».

El domingo, un día después de esta entrevista, Walter Fernando Pedraza Morales efectivamente quedó campeón de la prueba y primero de la general en el premio de montaña.

El ciclista que se prepara para ser un exitoso administrador de empresas. La casta la tiene.